Como dijo Pablo Neruda, “Si no escalas la montaña, jamás podrás disfrutar del paisaje”.
Cuando viajamos, nos liberamos de los juicios de terceros, podemos mirarnos a nosotras mismas y hacer balance de nuestra vida. Un viaje solitario te hace cuestionar muchas cosas y valorar otras tantas, pero sobre todo te hace dueña de ti misma. Hasta las viajeras más intrépidas han sentido ese cosquilleo en el estómago antes de iniciar un viaje en solitario. Es normal que tengas dudas pero estas solo se disiparán al recorrer el camino.

¡Te damos las claves para que tu nueva aventura sea un éxito!

-Elige un destino que te dé seguridad y planea tu viaje de antemano
Si nunca has viajado sola, es una buena idea empezar poco a poco: ni demasiados días ni demasiado lejos. Lee todo lo que puedas sobre el país que vas a visitar, lleva organizado el alojamiento y una buena guía de viaje. Así la aventura no te causará ansiedad y podrás ir saliendo de tu zona de confort poco a poco.

-Pierde el miedo a estar sola
Al contrario, las mujeres que ya han viajado solas, aseguran que han conocido más gente que nunca. Es importante que te comuniques con sinceridad y respeto hacia esas nuevas personas que vayan apareciendo en tu camino y les muestres tu lado más amable.

-Sé tu misma
Estás en un lugar nuevo, donde nadie te conoce, y tienes la oportunidad de empezar de cero; puedes ser quien quieras ser. Puedes cambiar lo que no te guste de ti, exaltar tus virtudes y hacer lo que te de la gana sin que absolutamente nadie te juzgue. Haz lo que te guste, sea lo que sea.

-Sé prudente
Es cierto que ser precavida y no dar demasiados datos personales sobre ti es fundamental, pero también es importante que no seas paranoica. Conocer gente nueva no quiere decir que pongas tu seguridad en riesgo. Ve en grupo y forja amistades como lo harías en tu país.

-Mantén una mente abierta
Con frecuencia el viaje con el que hemos soñado está sólo en nuestra cabeza y al llegar a nuestro destino podemos sufrir una pequeña decepción. Si tienes la mente abierta descubrirás que, aunque no sea lo que habías pensado, la realidad puede ser sorprendente y enriquecedora.

-Ve ligera de equipaje
Pero no solo en la maleta, sino ligera de ideas preconcebidas, juicios… Cada país tiene una cultura y es maravilloso tener sitio en nuestra mente para acogerla sin juzgar. La historia o las tradiciones forman parte de la riqueza de un país.

-Sigue las normas culturales del lugar al que viajas
Si quieres evitar problemas y malentendidos con la gente local, sigue sus reglas. En Bali, por ejemplo, no está permitido entrar a los templos si tienes la menstruación.

-Una mujer que viaja sola todavía sorprende, estate atenta
Todavía son una minoría las mujeres que viajan solas y más en otras partes del mundo. Por ello, agudiza los sentidos y mantente siempre serena para evitar que te estafen o hagan pasar un mal rato.