La imagen es nuestra primera carta de presentación y una magnífica sonrisa ocupa un lugar preferente. El doctor Diego Peydro, especialista en Ortodoncia y Ortopedia Dentomaxilofacial, tiene claro la importancia de nuestro aspecto y reconoce que la estética dental juega un papel fundamental: ‘Más del 50% de la atención de la cara la focalizamos en la boca. Por tanto, si queremos mejorar nuestra estética facial es importante que nos enfoquemos en nuestra sonrisa’, asegura.

Si de algo pueden presumir celebrities como Gisele Bündchen, Eva Longoria o Emma
Watson es precisamente de tener una sonrisa perfecta. Algo que han podido conseguir
gracias a la ortodoncia invisible. La top model brasileña incluso reveló en una revista de moda que la utilizaba por las noches para mantener los dientes bien alineados.
En nuestro país, también son numerosos los rostros conocidos que han dibujado su sonrisa con este método, como Amaia Salamanca.

Técnica que lleva utilizándose desde hace más de dos décadas

La ortodoncia invisible es una alternativa al tratamiento de ortodoncia convencional, que puede solucionar problemas de apiñamiento, de diastemas o de sobremordida sin la necesidad de llevar los antiestéticos brackets metálicos.
El tratamiento consiste en la fabricación a medida de una serie de retenedores transparentes que encajan a la perfección con las dimensiones de los dientes

‘Nos permite conseguir resultados excelentes en todo tipo de maloclusiones y diseño de
sonrisas. Los aparatos de ortodoncia invisible son prácticamente imperceptibles y, gracias
a ellos, ganamos en comodidad en todos los sentidos. Además, estas técnicas han
desarrollado unos sistemas de planificación informáticos con los que los doctores
podemos realizar una planificación mucho más precisa que con brackets’ afirma el
ortodoncista.
De hecho, una de las mayores ventajas de la ortodoncia invisible frente a otras técnicas es
que permite hacer una previsión precisa de lo que puede suceder durante el tratamiento.

¿Cómo funcionan?

Primero hay que tomar unas radiografías y escáneres, planeando el movimiento de cada uno de los dientes desde su posición actual hasta la posición deseada. El doctor elabora una secuencia de movimientos dentales predecibles con los programas informáticos. Una vez se lleva a cabo el diseño, los alineadores transparentes se fabrican en base a los protocolos establecidos por el profesional, que el paciente deberá ir cambiando en función de la planificación desarrollada por el odontólogo.

Al ser extraíble y no tener ninguna parte metálica apenas da molestias: «Con cada alineador movemos los dientes un cuarto de milímetro por lo que el paciente
no se suele quejar por dolor. Los primeros días notan cierta incomodidad pero después se
pasa’ reconoce el doctor Peydro.

Los efectos se pueden ver rápido. Para los casos más severos se aprecian en unos 2 o 3
meses aunque lo habitual, en la mayoría de los casos, es que se utilicen entre 14 y 18
meses. Eso sí, el tiempo concreto depende de cada paciente.
¿Cuál es la ventaja frente a los brackets? Pues que es una técnica más estética, al ser transparente, son mucho más cómodos produciendo un movimiento de los dientes mucho más suave.
Otra de las ventajas de este tratamiento es que los alineadores son removibles. Deben retirarse para comer para así no dañarlos y también se pueden quitar para cepillar los dientes.