Anoche Cádiz estaba de celebración. Tita Astolfi y Fernando Mora-Figueroa se daban el «sí quiero» en la que ha sido el primer gran enlace de la alta sociedad española tras la crisis sanitaria. Un evento que tuvo lugar en la Finca Las Lomas y que reunió a muchos de los rostros más conocidos de la jet patria. Entre ellos, la siempre elegante Tamara Falcó, a la que solo le han hicieron falta quince segundos para robarle el protagonismo a la novia en el día de su boda. La hija de Isabel Preysler fue, sin duda, la invitada estrella de la celebración y es que en tan solo un cuarto de minuto consiguió acaparar todo el protagonismo de la noche. Ni el look nupcial de la política andaluza conseguiría captar nuestra atención; todas nuestras miradas estaban puestas en el increíble vestido de invitada que la diseñadora y ahora también empresaria eligió para tal especial ocasión.

Solo pudimos verlo de manera fugaz a través las historias de Instagram que Tamara Falcó subió a su cuenta de la red social; pero lo poco que vimos no pudo gustarnos más. El vídeo era bien sencillo. En él aparecía ella desfilando y sonriendo a la cámara con una banda sonora de lo más animada. Nada más y nada menos que el single Flamenkito, resultante de la colaboración entre Lérica y Belinda. Una canción que venía como anillo al dedo pues el diseño que la socilité escogió para ser la invitada perfecta tiene claras inspiraciones andaluzas y un aire muy flamenco.

El vestido más flamenkito para la boda más chic

Tamara Falcó confió su vestido de invitada a Johanna Ortiz, eligiendo un modelo que la diseñadora colombiana presentó en su colección Resort 2020. Se trata de un vestido de estampado floral en tonos rojos, verdes y granates que destaca por su grandes mangas abullonadas hasta el codo y el singular vuelo que crean los volantes confeccionados al bies. Con la cintura remarcada gracias a una banda del mismo tejido, un detalle que favorece a cualquiera y con el que se consigue una figura mucho más estilizada; la futura marquesa de Griñón se convertía en la más elegante de la primera boda de la temporada.

A modo de complementos, la hermana mayor de Ana Boyer que pronto volverá a ser tía apostó por la más clara sencillez. Eligió una cartera de mano vintage, elaborada en rafia y que pertenece a la colección de su madre. Como zapatos, se decantó por unas sandalias de raso en color nude de Gianvito Rossi que combinaban a la perfección con el vestido. Sin muchos oros, Tamara Falcó siguió su siempre acertada intuición y eligió discretas pero elegantes joyas de Tous Atelier y dejó su pelo suelto y al natural. Un look de invitada perfecto de la cabeza a los pies y que nos sirve de inspiración para nuestras próximas celebraciones.