La retención de líquidos viene propiciada por la acumulación excesiva de líquidos en los tejidos de nuestro cuerpo. Se produce cuando existe un desequilibrio entre las fuerzas que regulan el paso de los líquidos de una zona a otra. Se manifiesta por una hinchazón de los tejidos, un edema en lenguaje médico que afecta, principalmente, a los pies, los tobillos y las piernas, aunque también puede aparecer en la zona del vientre o incluso en el rostro.

¿A qué se debe?

Principalmente sus causas generales son: el clima, ciertos medicamentos, la dieta, el sedentarismo, el estrés, y el ciclo menstrual o el embarazo. Aunque también puede venir provocado por otras causas más complejas, las patológicas. Ciertos trastornos o enfermedades como la insuficiencia cardíaca, la insuficiencia renal, enfermedades pulmonares, etc.

¿Cómo evitarla?

  • Empieza por una alimentación equilibrada. Potencia el consumo de alimentos ricos en potasio, este mineral regula los niveles de agua en el organismo. Y bebe mínimo
    2 litros de agua diariamente.
  • Usa hierbas aromáticas. Un exceso de sal (sodio) en tus platos favorece la retención de líquidos y los problemas circulatorios.
  • Sigue por la práctica de ejercicio físico moderado. Cualquier deporte en el que haya que mover las piernas facilita el trabajo a los riñones y es útil contra la retención, una opción puede ser pasear a ritmo ligero o nadar.

Apuesta por las cremas vasculares

Termina siempre las duchas con un buen chorro de agua fría, después aplica cremas con efecto vascular y masajea en sentido ascendente.

Reduce la sal que tomas a la mitad

Uno de sus componentes es el sodio. Un exceso de este mineral aumenta la retención, no consumas al día más de 1.500 mg de sodio, casi 4 g de sal.

Etapas especiales

  • Embarazo: Debido a que el tamaño del útero va aumentando progresivamente, el 70% de las gestantes perciben estos síntomas en el tercer trimestre. Además, pueden perdurarse semanas después del parto.
  • Menopausia: Uno de los aspectos que la reducción de los niveles de estrógeno trae consigo es la dificultad para eliminar líquidos.

¿Qué hago?: En estas dos etapas es recomendable no estar mucho tiempo de pie, levantar las piernas al estar sentada o dormida, y acostarse sobre el lado izquierdo con una almohada entre las piernas.