Las bodas reales son las particulares alfombras rojas de la realeza. Y como tal, en esas ocasiones las reinas y princesas nos dejan looks mucho más propios de las estrellas de Hollywood que de los salones de palacio. Eso sucedió hace ahora diez años en la boda de Victoria de Suecia y Daniel Westling y la protagonista fue la entonces princesa de Asturias y hoy reina Letizia.
En todas las bodas reales son dos los grandes eventos. La ceremonia en sí, y la gran fiesta que casi siempre se celebra la noche previa al enlace. Es en esa cena de gala cuando las reinas y princesas eligen los estilismos más llamativos y atrevidos, saltándose algunas de las reglas del protocolo que marcan las ceremonias religiosas.

Letizia debutó ante toda la realeza en la boda de Federico y Mary de Dinamarca, una semana antes de su propia boda, con un vestido rojo de Lorenzo Caprile que hoy sigue siendo considerado por muchos como su mejor estilismo. Seis años después, con otro vestido rojo se volvió a convertir en el centro de todas las miradas, pero la opinión no fue tan unánime.

Del brazo del hoy Rey Felipe, Letizia salía del hotel de Estocolmo rumbo a la cena de gala que se celebró en el Eric Ericson Hall. Y fue entonces cuando la vimos con uno de sus looks de impacto, que despertó tantos elogios como críticas, y que podemos decir que es uno de los looks más controvertidos de la reina en todos estos años.

Letizia, estrella de Hollywood

Un vestido rojo palabra de honor firmado por Felipe Varela, que entonces era su diseñador de cabecera, con el cuerpo drapeado y la falda decorada con cintas de seda en forma de flores en relieve, con una gran abertura que dejaba ver gran parte de su pierna al andar. Los complementos fueron también en rojo, con una cartera de lentejuelas, unas sandalias con plataforma y la pashmina en la mano.
En cuanto a las joyas lució unos grandes pendientes de aro y uno de los brazaletes de brillantes de Cartier (son dos), perteneciente a las llamadas joyas de pasar y que están entre sus favoritas.

Un look que muchos vieron más propio de una estrella de Hollywood que de una princesa. Pero no solo fue el estilismo completo, también el diseño del vestido despertó sentimientos encontrados.

Después del impactante look de la cena, Letizia eligió un perfil bajo para la boda con otro modelo de Felipe Varela.  Un vestido en tono nude con manga corta, elaborado en muselina bordada con apliques de flores. Lo llevó con la tiara floral y los pendientes de brillantes que le regalaron los reyes eméritos y estrenó el día de su boda.

Ha pasado una década y quizás ese vestido rojo continúa siendo el que más pasiones encontradas ha levantado.

1Letizia, mujer de rojo

En todos estos años hemos podido comprobar que el rojo es el color fetiche de Letizia. Este fue el color del vestido de la cena de gala previa a la boda de Victoria de Suecia y Daniel Westling, un diseño de cuerpo drapedado y falda decorada con cintas de seda en forma de flores en relieve, firmado por Felipe Varela.

2Abertura a lo Angelina Jolie

Al andar dejaba ver la abertura del vestido, al más puro estilo Angelina Jolie. Una de las críticas que entonces se le hizo al look, ya que parecía más propio de una estrella de Hollywood que de una princesa.

3Complementos

Letizia apostó también por el rojo para los complementos, con una cartera de lentejuelas con flores en relieve como la falda del vestido, las altísimas sandalias de plataforma y una pashmina en la mano.

4Joyas

Sus joyas fueron unos pendientes de aro y uno de los brazaletes de brillantes de Cartier.
Un maquillaje suave con mucha luz y su melena peinada con raya al lado y grandes ondas, contribuyó a crear esa imagen tan hollywoodiense.

5Muy discreta en la boda

La discreción primó en el look elegido para la boda, con un vestido nude con manga corta, elaborado en muselina bordada con apliques de flores, de Felipe Varela, que lució con sandalias, bolso y pashmina en el mismo tono. Lo llevó con la tiara floral y los pendientes de brillantes que le regalaron los reyes eméritos y estrenó el día de su boda.

 

Letizia fue la estrella de la cena de gala, pero también las infantas Elena y Cristina brillaron tanto en la cena como en la boda de la heredera sueca, especialmente la duquesa de Lugo con sendos diseños muy españoles.

6La infanta Elena, goyesca

Para la cena de gala la infanta Elena eligió un vestido verde satinado con cuerpo tipo corsé con detalles de encaje y azabache, y falda de cola, de Lorenzo Caprile, acompañado por un chal de encaje negro.

7Elena, torera

También de Lorenzo Caprile fue el espectacular modelo que lució el día de la boda, con un vestido rosa con falda estilo capote y una torera, en un claro homenaje a su pasión taurina. Lo acompaño con un clutch de pedrería a juego con el vestido y la diadema de brillantes que lució el día de su boda con Jaime de Marichalar y que fue el regalo de la familia de su novio el día de la pedida de mano.

8Torera goyesca

La torera bordada con perlas y apliques en los hombros «es una reinterpretación de la chaquetilla goyesca de finales del siglo XVIII», según declaró el propio diseñador. El pelo lo llevó recogido en un moño bajo con un redecilla con madroños.

9La infanta Cristina, minimalista

La infanta Cristina, del brazo de su marido, Iñaki Urdangarin, eligió para la cena de gala un sencillo vestido negro de línea recta, corte en la cintura y cuello barco, también diseñado por Lorenzo Caprile. Las sandalias y el clutch, también en negro.

10La espalda

El toque especial del vestido estaba en su espalda, con un drapeado que caía desde los hombros y dejaba ver el escote y el gran broche en forma de flor.

11Cristina, inspiración helénica

Para la boda eligió un vaporoso vestido de estilo griego en verde agua, otro diseño de Lorenzo Caprile, con complementos en plata. La tiara Cartier, realizada con perlas y brillantes fue la gran joya que coronaba su estilismo.