Es común creer que el chocolate es el inevitable pecado que destruye todas las dietas. Sin embargo, su versión más pura y saludable, el chocolate negro sin grandes cantidades de azúcar, tiene múltiples beneficios para la salud.

Más felicidad

El chocolate contiene triptófano, un aminoácido esencial que es utilizado por el cerebro para producir serotonina, un neurotransmisor, también conocido como «hormona de la felicidad» porque desencadena una sensación generalizada de bienestar. Además, también contiene feniletilamina, la sustancia bioquímica responsable del amor.

Mucha fibra

Una barra de 100 gramos de chocolate negro al 70-85% de cacao, tiene aproximadamente 11 gramos de fibra. La fibra soluble ayuda a mantener el colesterol controlado, aporta una sensación de saciedad prolongada y es muy beneficiosa para la salud digestiva.

Beneficio cardiovascular

El consumo regular de chocolate negro contribuye a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. De hecho, un estudio realizado por la Universidad de Harvard, demostró que tomar una o dos onzas de chocolate negro 5 veces por semana, disminuye el riesgo en un 57%.

Mayor concentración

El chocolate amargo contiene muchas sustancias que actúan como estimulantes, como la teobromina, la fenetilamina y la cafeína. Es sabido que estas sustancias por sí solas incrementan la atención y el estado de alerta lo que conlleva un mayor rendimiento mental.

Piel cuidada

Tanto su consumo como incorporación en mascarillas faciales y corporales, puede mejorar notablemente la piel gracias a dos antioxidantes: fenoles y catequinas. Estos nutrientes regeneran la piel y reducen su inflamación, lo que puede ser muy útil, por ejemplo, ante una quemadura solar. Además, el chocolate es un ingrediente muy humectante y consigue suavizar la piel mientras lucha contra los radicales libres que causan el envejecimiento.