En nuestro día a día pasamos muchas horas delante de las pantallas de los ordenadores, tabletas o móviles, pero en estos momentos de confinamiento todavía más. Los dermatólogos parecen estar de acuerdo en un aspecto: la luz azul, presente en estos dispositivos, también contribuye activamente en la aceleración del envejecimiento de la piel.
Raquel González, directora de educación de Perricone MD, firma de origen dermatológico con el doctor de mismo apellido como fundador,  nos asegura: “En dermatología se recurre mucho a este tipo luces para tratar el acné o para la dermatitis atópica. Como todo, se trata un tema de cantidad, y abusar de las cosas nunca es bueno, incluso de las beneficiosas. Esta luz causa radicales libres en la piel que actúan degradando la unidad celular y acelerando la producción de arrugas».

Pero el problema todavía es mayor cuando estamos demasiado tiempo ante esas pantallas de móviles y ordenadores, bien sea por el teletrabajo, o en nuestro tiempo de ocio: «Cuando hay una sobreexposición a ella, el tejido empieza a trabajar generando mecanismos de protección y puede desencadenar también en problemas de pigmentación, al activarse los melanocitos y producir más melanina para intentar protegerse”, afirma.

Consejos para ponerte ante ordenadores y móviles

Hay una serie de consejos básicos, que te pueden ayudar en estos momentos en los que se multiplica la exposición a estos aparatos. Aunque el primero de todos es intentar rebajar dentro de lo posible el tiempo que pasamos con los ordenadores o móviles en la mano.

Cuanto más lejos y menos tiempo, mejor: Aparte de hacer un uso racional de las tecnologías, se recomienda hacerlo a la mayor distancia posible, ya que los fotones se pierden en el espacio.

Utilizar fotoprotectores. Sí, independientemente de que sea invierno o verano y aunque no salgas a la calle, son imprescindibles para protegerte.

Antioxidantes: Además es recomendable aplicar sobre la piel cremas con antioxidantes, como la vitamina C, la E y el ácido ferúlico, que luchan contra la oxidación celular y el fotoenvejecimiento que puede provocar la luz azul.

Alimentacion. También tienes que recurrir a una alimentación sana y rica en antioxidantes, con alimentos como brócoli, zanahoria, aguacate, té verde, fresas, tomate, espinacas…

Dormir la horas adecuadas. El sueño es reparador ya también para nuestra piel. Y recuerdo que caso no debes utilizar dispositivos electrónicos en la cama cuando te vas a dormir.

Hidratación. Esencial para tener una piel más radiante es una adecuada hidratación. Ya sabes que lo recomendable es tomar un litro y medio de agua al día o té y zumos naturales.