Lo que nos produce angustia y ansiedad no es la situación en la que estamos, sino los pensamientos que nos rondan en la cabeza sobre esa situación, que nos atrapan y «no nos dejan» pensar en otra cosa. Una vuelta, otra, una más, otra más… Resulta agotador y desde luego que no es favorable para nuestra salud emocional ni física, ya que todo lo que contamina nuestra mente puede terminar contaminando de una manera u otra, nuestro cuerpo.

Lo grave es que la angustia se puede convertir en depresión si no la frenamos.

Se trata de aceptar y entender que todo lo que ha pasado es una experiencia que forma parte de nuestra vida y que, cada una de esas experiencias han sido importantes para ser las personas que somos hoy, únicas e incomparables. Agradece cada día lo vivido y déjalo pasar.

Entonces, ¿qué hacemos?, ¿cuál es la solución?

La solución está en saber gestionar nuestros pensamientos. Y es, como todo, cuestión de práctica. La mente es algo abstracto que se apodera de ti cuando tú le das permiso, aún sin ser consciente. No dejarnos arrastrar por nuestros pensamientos negativos y potenciar los pensamientos agradables que sí alimentan nuestro bienestar es clave en tu día a día.

Unas pequeñas pautas que te van a ayudar a entrenar tu mente y llenarla de pensamientos agradables. Toma nota y, ¡a practicar!

Disfruta del nuevo día que la vida te ofrece

Un nuevo día es una nueva oportunidad y tú eres la protagonista de ese día. Haz una respiración profunda y siéntelo.

El foco de atención en el presente

Si algún pensamiento negativo aparece en tu mente, presta atención al lugar donde estás y a lo que estás haciendo en ese momento.

Aprende a escuchar a los demás

No trates de responder o dar tu opinión rápidamente, solo escucha con atención plena y responde cuando sea necesario, tranquilamente.

Cuando estés comiendo, presta atención plena a la comida

Hazte estas tres preguntas que son el ABC de la alimentación consciente: ¿Qué estoy
comiendo?, ¿para qué como?, ¿cómo estoy comiendo?

La lista que te ayudará

Cuando vayas a acostarte escribe una lista de todo por lo que estás agradecido en ese día