España tiene alrededor de 8.000 kilómetros de costa, bañados por el Mediterráneo,
el Cantábrico y el Atlántico. Todo un tesoro que se ha convertido en nuestra industria más próspera: el turismo. Las playas se convierten en todo un lujo para disfrutar durante el verano, ¡no lo desperdicies!

Playa de las Catedrales, Galicia

Hay pocas playas que puedan presumir de ser casi un monumento. Esta lo es gracias a las aguas bravas del Cantábrico como principal “escultor”. Pertenece al municipio de Ribadeo y en realidad se llama Aguas Santas. Es muy famosa gracias a sus arcos rocosos de pizarra y esquisto, conocidos como “ollos”. En épocas de gran afluencia de público se debe reservar la visita.

Playa de Itzurun, País Vasco

Se ha convertido en un icono mundial para los buscadores de localizaciones de cine y televisión, pues aquí está uno de los escenarios principales de Juego de Tronos. Son 270 metros de fina arena dorada, batida por un fuerte oleaje, por lo que es ideal para practicar deportes como el surf y el piragüismo.

Playa de los Clicos, Lanzarote

La playa está rodeada de un volcán que se ha ido derrumbando, lo que ha originado la singularidad de que el Lago Verde, un tesoro dentro del Parque Nacional de Timanfaya en su centro se encuentre sobre el mismo cráter y a pie del mar el charco verde.

Playa de Bolonia, Cádiz

Una de las últimas playas vírgenes al sur de España, espectacular tanto por su paisaje como por su historia. Situada en Tarifa, sus 3.800 metros de largo presumen de su famosa Duna Móvil, Monumento Natural desde 2001. Hay un sendero de 1 km., que discurre paralelo a las ruinas romanas.

Playa de Monsúl, Almería

Es junto con Genoveses la playa más deseada del Parque Natural de Cabo de Gata, un paraje protegido. Mónsul, con sus 400 metros de largo, es un icono por su enorme roca
erosionada que entra en el agua: una formación de origen volcánico, al igual que las que rodean la playa.

Playa de Gulpiyuri, Asturias

Oculta entre la costa de Llanes y Ribadesella, sus escasos 50 metros dejan una de las playas más originales. La ‘piscina’ de Llanes, una joyita cerca del pueblo de Naves, se distingue por ser una playa de mar, pero encajada tierra adentro, es decir, sin salida directa, pues se encuentra a unos 100 metros de la costa.