1. Déjate notas para repasar. Solo somos capaces de retener datos durante 18-20 segundos, así las cosas nuevas que aprendas hay que repasarlas durante varios días. Si no los repasamos, la olvidaremos enseguida. Un buen truco es apuntar en una hoja de papel aquello que quieras recordar y situarla en un lugar muy visible (por ejemplo en el espejo del baño) así podrás repasarla durante varios días.
  2. Asocia las palabras a imágenes. Está científicamente comprobado que las recordamos con mayor facilidad. Un buen ejercicio es ir a la compra sin lista. Trata de visualizar en imágenes aquello que quieres recordar. Por ejemplo, si en el súper tienes que comprar tomates, visualízalos en casa durante unos segundos. Te será mucho más fácil recordarlo.
  3. Practica deporte cuatro horas después de haber adquirido un nuevo conocimiento. Según una nueva investigación llevada a cabo por expertos del Instituto Donders en el Centro Médico de la Universidad Radboud (Países Bajos) el ejercicio físico optimiza el proceso de recuperación de información, aunque únicamente si se realiza cuatro horas después del aprendizaje; nunca inmediatamente después.
  4. Mantén un estado de ánimo positivo. Las personas con depresión tienen dificultad para concentrarse, aprender o retener nueva información, así como tomar decisiones o planificar ya que tienen alterada la función de la amígdala cerebral, que es la que interviene en el proceso de consolidación de la memoria y aprendizaje.
  5. Tener relaciones sexuales con regularidad mejora la memoria. Según el departamento de Psicología de la Universidad McGill de Canadá, las mujeres que mantienen relaciones con regularidad logran una habilidad especial para recordar las palabras, ya que el contacto íntimo estimula el desarrollo del tejido nervioso que crece en el hipocampo, área del cerebro que controla las emociones y los recuerdos.
    6Pon toda tu atención en el presente. La dispersión es enemiga de la memoria. Sinceramente, cuando tenemos interés de verdad en alguien o algo, no lo olvidamos tan fácilmente. Seguro que si eres nuevo en un trabajo no se te olvida el nombre de tu nuevo jefe. Así que presta total atención a aquello que deseas recordar. Hay que poner voluntad.
  6. Presta interés a lo que ocurre en medio de una conversación. Recordamos con mayor facilidad lo que sucede en primer y último lugar. Por este motivo en una reunión social al conocer gente nueva, te acordarás mejor de los nombres de la primera persona que te presenten y de la última.
  7. Fomenta una vida relajada y tranquila. El estrés es enemigo de la memoria. Un cerebro expuesto de forma excesiva y continua al estrés sufre daños en su estructura y su funcionamiento. Esto se debe en gran medida a los efectos tóxicos del corticol, la hormona del estrés y afecta tanto al aprendizaje como a la memoria. Si quieres estar más tranquila, practica la respiración abdominal durante al menos diez minutos al despertar y justo antes de dormir.
  8. Asegúrate de dormir lo que necesitas. El sueño es la actividad psíquica reparadora por excelencia y la memoria es la actividad cognitiva que más se beneficia del descanso. Mientras dormimos, el cerebro consolida lo que hemos aprendido durante el día y, además, decide qué recuerdos son importantes para almacenarlos y cuales debe desechar porque no va a usarlos más.

 

¿Sabías qué?

La memoria es como una gran biblioteca. A veces tenemos tantos libros que cuando necesitamos uno no sabemos cuál es. Otras, simplemente, queremos guardar libros nuevos y para ello debemos tirar los antiguos. En ocasiones no encontramos lo que buscamos por ir demasiado rápido (estrés) o los libros se estropean y envejecen. Igual que en tus estanterías, en el cerebro, hay que hacer limpieza.

 

Trucos nutricionales para fortalecer la memoria

  • Incluye verduras verdes en tu alimentación diaria. Las coles de Bruselas, el brócoli y las espinacas contienen vitamina A, vitaminas del grupo B y antioxidantes que ayudan al buen funcionamiento de la memoria.
  • Come arándanos y manzana. Son fuente de vitamina C, ácido fólico, minerales y antioxidantes lo que los hace ideales para mantener una memoria sana.
  • Limita el consumo de azúcar. El exceso de azúcar perjudica nuestra capacidad de memoria. La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) recomienda que el azúcar no supere el 5% de las calorías de la dieta, serían sólo 25 gramos de azúcar al día.
  • Lleva siempre en el bolso almendras y nueces. Estos alimentos ayudan a mejorar la memoria porque son muy ricos en ácidos grasos y otros nutrientes que favorecen la funcionalidad cerebral y del sistema nervioso. Eso sí, toma sólo una pequeña cantidad porque son muy calóricos.
  • El alcohol es perjudicial para la memoria, aunque su consumo sea moderado. Está científicamente comprobado que el consumo moderado de alcohol también daña la memoria. Un consumo moderado de alcohol equivale a 1-2 cañas al día para las mujeres y de 2-3 para los hombres o cinco vasos de vino de 175 ml. a la
    semana.
  • Bebe al menos 8 vasos de agua al día. Asegúrate de estar bien hidratado, ya que la deshidratación provoca una caída de la capacidad de concentración en un 15% y una disminución de la memoria a corto plazo del 10%.

 

¿Sabías qué?

Según la mitología griega la memoria es la madre de todo el conocimiento. Cuentan que Zeus, el rey de los dioses del Olimpo, se disfrazó de pastor y pasó nueve noches de amor consecutivas con Mnemósine, la diosa de la memoria. De su unión nacieron las nueve divinidades femeninas que encarnan la música, el amor, la historia, el arte, la ciencia, la poesía, etc…Y es que sin la memoria no podríamos percibir, aprender, ni pensar. Sin recuerdos, no sabríamos quienes somos.

 

Asesora: Silvia Quílez, Experta en Coaching y Mindfulness
www.silviaquilez.com
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