El paso de los años no perdona. A partir de los 40, tu organismo se ralentiza y los kilos se acumulan, siendo el vientre y las caderas dos de las zonas más afectadas. Y de las que más nos preocupan. Pero presta atención, ya que no basta únicamente con perder esos kilos de más, pues cuando la grasa abdominal desaparezca aparecerá la temida flacidez. Hay que retensarla. Toma nota y conseguirás una tripa plana y tonificada.

 

Aliados de belleza
Desde los tratamientos en cabina de última generación hasta la cosmética vanguardista. En la combinación de todos ellos está el éxito. En cuanto a cosmética, recuerda que debes ser constante. Además de hidratar en profundidad y exfoliar una vez a la semana, utiliza crema, roll-on o geles específicos. Recuerda aplicarlo una o dos veces, según indique el producto y hacerlo diariamente. En la constancia está la clave. Entre sus activos no deben faltar la lipocafeína, un descongestivo que ayuda a metabolizar la grasa; gingko, come-grasas; cáscara de mandarina, drenante; extracto de té, adelgazante; y de algas, que es de los activos más revolucionarios, que además de ser reafirmante también lucha contra
la piel de naranja.

3 claves importantes

1. Ojo con el estrés: Debes ser paciente, no esperes resultados en una semana. Hay personas a las que les cuesta más conseguir un vientre plano que a otras. Ten en cuenta también que los estados de tristeza o apatía llevan aparejados las ganas de comer.

2. Duerme 8 horas: Aunque suene a tópico. La falta de sueño provoca ganas de consumir azúcar afectando a las hormonas del apetito. Pero no te vayas a la cama antes de hacer la digestión, ya que por la noche tu organismo ralentiza su actividad y acumula con más facilidad las grasas.

3. La posición: Mantén una postura erguida y un ritmo adecuado de respiración.

Que no falte ejercicio
Pero no te obsesiones con los abdominales. Combina el cardiovascular con el específico para la zona del abdomen. Opta al principio por aeróbico (bici, correr, nadar…), te ayudará a perder la grasa abdominal. Además son ejercicios muy completos que mejorarán todo tu cuerpo. También, los abdominales te servirán para a recuperar la musculatura, pero no a eliminarla. Lo último entre las celebrities es la plancha: se realiza sosteniendo tu cuerpo de manera estática como si fueras a realizar flexiones de brazos.

Los hipopresivos
Los abdominales, o más bien, ejercicios hipopresivos consisten en la realización de posturas y movimientos que buscan reforzar el periné solventando los problemas de incontinencia y reduciendo el perimétro de la cintura. En la Clínica Rozalén se enseña a los clientes con el objetivo de que aprendan y lo practiquen en casa. Se imparten clases individuales y colectivas que oscilan entre los 13 € por sesión colectiva y 40 € personalizadas. www.clinicarozalen.com

 

“Combina ejercicio aeróbico con abdominales para unos resultados eficaces. Practica sesiones de 20 minutos, al menos tres veces por semana”

 

La dieta influye
Una alimentación sana y unos hábitos saludables son fundamentales para lucir una tripa plana.

1. Come despacio: Mastica mucho y despacio, ya que te ayudará en la digestión y contribuirá a acelerar la sensación de saciedad.

2. Evita las comidas especiadas: En pequeñas cantidades, las especias pueden ser beneficiosas a la hora de la digestión, pero en cantidades más grandes, te provocan hinchazón.

3. Los alimentos que te irán bien: Apuesta por los digestivos y fáciles de digerir: pescados, carnes magras como el pollo o el pavo, huevos o el yogur natural. Las verduras, mejor cocinadas (puré, sopas o licuadas).