Llegan las esperadísimas vacaciones y el buen tiempo. Estamos cansadas de trabajar todo el año, y deseamos estar con la familia lo máximo posible. Pero también es muy importante que sepamos afrontar y tengamos herramientas necesarias para que durante el periodo vacacional podamos disfrutar de la familia y el descanso. Debes seguir determinados consejos diferenciando las edades, niños, por un lado y adolescentes por otro.

Si tienes bebés

  • Disfruta de los tiempos que el bebé duerme para pasear y hablar con tu pareja. El bebé tiene una rutina muy bien marcada, sigue con ella en el verano e intenta no cambiársela. Es lo mejor.
  • Negocia con tu pareja los tiempos de descanso para que puedas disfrutar en la medida de lo posible del tuyo. Asume que es un bebé, es decir, no podrás estar mucho tiempo en la playa.
  • Piensa que depende de ti. El destino que sea fácil y práctico. Ya crecerá y te podrás ir a recorrer mundo con la familia, pero ahora no es el momento.

Si son más mayores…

  • Tómate un día a la semana con tu pareja para planificar juntos lo que vais hacer con los niños esos siete días, actividades, tiempo de estar con ellos, etc.…
  • Sé creativa, no hace falta estar todo el día fuera de casa. Los niños son inquietos por naturaleza, por lo cual, dótales de herramientas para generar creatividad.
  • No te vuelvas una histérica del orden. Asume esas manualidades te van a dejar algo desordenada la casa, pero puedes participar en su creatividad.
  • Marca muy bien los horarios de comidas y de salidas, te va a ser mucho más fácil con los niños en casa que seas capaz de estar siempre organizada.
  • La salida a comer o cenar es importante. Valora la edad de tus hijos, elige sitios que tengan algo de juego cerca, lo pasarán bien y tú podrás tomar el refresco tranquila.
  • La palabra sagrada es rutina. Ya sé que es aburrido en mucho casos, pero te aseguro el estrés baja.
  • Piensa siempre en planes de niños, lugares para su entretenimiento, quedar con amigos del cole…

¡S.O.S adolescentes!

  • No te asustes ni pongas el grito en el cielo, sé contundente con el no, es decir, «¿mamá, ¿me puedo hacer un tatoo?», con un «no» rotundo es suficiente.
  • La hora de llegada. Háblalo con tu pareja, debéis estar totalmente de acuerdo en este aspecto y no puede haber fisuras.
  • El horario se marca en función de los valores de los padres y del grupo en el que se mueve tu hijo.
  • Conoce a los padres de los amigos de tus hijos, aunque sea por teléfono, si todos estáis de acuerdo con las salidas será mucho más fácil, no habrá peleas o serán mínimas.
  • Habla con tu hijo adolescente de sus salidas y entradas, no como si fueras una investigadora del CSI, sino como alguien que se cuenta las cosas de igual a igual.
  • Si le ha quedado alguna para septiembre, deberán de tener su tiempo de estudio. Con dos horas diarias es suficiente para 1 o 2 asignaturas, también está cansado y quiere divertirse.
  • Protégeles del alcohol y las drogas. El verano son épocas propicias para su consumo o iniciación. Habla con tus hijos desde la realidad, y lo mejor es enseñarles con artículos o reportajes.