El coronavirus nos va a volver locas. Permanecer encerradas en casa no está siendo tarea fácil y, menos aún, para aquellas personas que han entrado en un bucle de psicosis de difícil retorno. Está bien prevenir y evitar el contagio. Tal y como han informado expertos y profesionales sanitarios, debemos lavarnos las manos con jabón con mucha frecuencia, evitar salir a la calle, relacionarnos a una distancia de un metro y solo llevar mascarillas si estamos infectados o tratamos con personas que sí que lo estén. Sin embargo, alarmarnos y buscar soluciones extremas quizás sea demasiado, ya que así lo único que conseguimos es aumentar la histeria, la alarma y, por tanto, el problema.

Si hay una celebrity que pudiera enfrentarse a la situación con de la manera más absurda y exagerada, esa tenía que ser Naomi Campbell. La modelo se ha tomado muy en serio la protección contra el temido virus. Quizás demasiado. Se ha presentado en el aeropuerto de Los Ángeles con un look de lo más drástico. Forrada en un mono blanco que cubría también su cabeza, guantes, mascarilla y gafas, la top ha querido dejar claro que en cuestión de salud, ella no se la juega. Ni aunque le digan que los expertos le digan que se le está yendo de las manos.

De sus hombros a la basura del aeropuerto

El conjunto cazafantasmas ya nos parecía demasiado. Ha sido cuando hemos leído una de sus respuestas a los comentarios de su publicación en Instagram cuando nos hemos dado cuenta verdaderamente de que Naomi Campbell ha perdido el norte. Y el sur y todos los puntos cardinales. Ha sido en una de las fotos que ha compartido en la red social con su polémico pero preventivo look. En ella, la cantante Azaealia Banks escribía preocupándose por la capa color camel que la modelo llevaba sobre el particular mono blanco. «Espero que eso que llevas no sea una de esas mantas que te dan en los aviones y que sea tuya. Las que ponen en los aviones apenas las lavan». Un comentario inocente al que la top model respondía con total sinceridad. «Es mía. Ahora está en la basura del aeropuerto», contestaba. Queda claro que a Naomi Campbell le preocupa mucho más coger el virus que perder uno de los muchos abrigos que tendrá en su armario.

Una prenda ‘de usar y tirar’ nada barata

Podríamos entender que la modelo tirase a la basura la capa que le protegía del frío, siempre y cuando se tratase de una prenda low cost, sencilla y que pudiese conseguir en cualquier otro momento. Lo que no nos cabe en la cabeza es que lo que haya acabado en la papelera del aeropuerto sea una prenda firmada por Burberry con un precio de 2.790 dólares. Elaborada en cashmere y con detalles en piel de cordero, esta capa es demasiado bonita para acabar en la basura. Solo nos alivia pensar que alguien la habrá cogido, la tendrá en su poder y ahora será un poquito más feliz. Naomi, querida, lavando la ropa a más de 60ºC (140 grados Farenheit, para que te quede claro), el virus desaparece. ¡Informaos antes de perder la cabeza, por favor!