El 11 de septiembre de 2001 es una de esas fechas que el mundo difícilmente podrá olvidar. Todos recordamos dónde estábamos cuando vimos en la pantalla del televisor la gran nube de humo negro que salía de las Torres Gemelas de Nueva York. Fue, sin duda, una de esos días oscuros que siempre recordamos con cierto mal sabor de boca y es que, los atentados del 11-S, marcaron un antes y un después en la historia contemporánea. Fue una fecha tan dolorosa e importante para los Estados Unidos que, cada año, celebran un homenaje a sus víctimas. Como no podía ser de otra forma, en el día de ayer, esta ceremonia estuvo presidida por Donald Trump y su esposa Melania.

El homenaje anual a las víctimas hace las funciones de funeral de estado póstumo, como recuerdo a todos los fallecidos en ese duro 11 de septiembre. Este 2020, debido a la crisis sanitaria del coronavirus, la ceremonia ha sido mucho menos multitudinaria de lo que suele ser. De hecho, y aunque tuvo lugar en el Monumento Nacional del Vuelo 93, en Stoystown, Pensilvania; el verdadero homenaje fue ya en el interior del avión Air Force One, donde todos guardaron un minuto de silencio a las 8:46 de la mañana, hora exacta en la que el primer avión colisionó en el World Trade Center. En este tipo de eventos, el protocolo es especialmente estricto; y, como cabe esperar, se pide a los asistentes, y especialmente al presidente del país y a la primera dama, que acudan vestidos de riguroso luto. Un protocolo que Melania Trump supo cumplir a la perfección.

El look de luto de Melania Trump

La primera dama estadounidense quiso rendir un homenaje a las víctimas con su look, pero también seguir las últimas tendencias de moda. Para ello, y para sorpresa de todas, decidió enfundarse en un sencillo pero efectivo vestido camisero. Una de las prendas estrella de este verano que, aunque sabíamos que funcionaba en casi cualquier ocasión, jamás la hubiéramos imaginado en un estilismo de luto. Una grata sorpresa con la que nos mostraba otra de las muchas facetas de este vestido tan versátil. Y es que, obviamente, para un día tan gris, Melania Trump no podía elegir otro color que el negro, símbolo de luto oficial y de respeto hacia las víctimas.

La sobriedad también debe ser clave en este tipo de looks. Para ello, la primera dama abotonó todo el vestido, hasta el cuello, y añadió muy pocos complementos. De hecho, solo le hicieron falta unos stilettos de charol negro y un fino cinturón para acertar en un día tan delicado. Pocos accesorios y colocados de la manera más estratégica en un estilismo con el que Melania vuelve a acertar.

1Homenaje a las víctimas del 11-S

2Melania Trump supo convertir un bonito vestido camisero en un acertado look de luto

3Lo combinó de la mejor forma con unos stilettos de charol negro y un fino cinturón a conjunto

4De manga larga y de corte hasta la rodilla, el vestido cumplía a la perfección con el protocolo

5Su peinado y su maquillaje también eran sencillos y sobrios

6Finalizó el homenaje en el interior del avión Air Force One