La normalidad está volviendo poco a poco a nuestras vidas y con ella ya comenzamos a ver de nuevo esas imágenes que durante los pasados dos meses prácticamente habían desaparecido. Una de ellas es la de Melania Trump bajando del Air Force One en los jardines de la Casa Blanca, al lado de su marido, Donald Trump, tras algún acto fuera de Washington. En esta ocasión fue al regreso del Centro Espacial Kennedy, en Florida, después de quedar suspendida la primera misión espacial tripulada de EE. UU en nueve años por el mal tiempo.

A Melania la hemos visto muy poco durante estos dos meses. Tan solo un par de actos dentro de la propia Casa Blanca, en los que nos dejó su impecable estilo, como ahora ha vuelto a suceder.

Su vestido favorito

En esta ocasión, la primera dama de los Estados Unidos volvió a recurrir a una de sus  prendas favoritas, el vestido midi ceñido al cuerpo y con la falda de vuelo. Se trata de un diseño de Azzedine Alaïa, de cuello redondo y sin mangas, con un original estampado en azul y blanco.

El vestido, que se adaptaba perfectamente a su silueta, lo combinó con unos altísimos salones en blanco, el zapato más elegante y que más abunda en su vestidor.

Melania nos tiene acostumbradas a una melena impoluta, perfectamente peinada, pero en esta ocasión optó por unas ondas más abiertas y naturales.

La exmodelo no lleva grandes joyas. Casi nunca la hemos visto con pendientes llamativos, collares o grandes pulseras. Su complemento favorito son las gafas de sol. Y en esta ocasión recurrió a unas cuadradas de espejo XXL con fina montura de metal, que son la tendencia absoluta de esta temporada.