La nueva etapa de los royals nos están trayendo alguna sorpresa y hasta intercambio de papeles. Durante el confinamiento vimos a la reina Letizia durante su teletrabajo en el Palacio de la Zarzuela con unos estilismos muy sobrios, trajes o pantalones y jerséis en tonos oscuros y bailarinas o mocasines a sus pies. Nada de color y ni una mínima concesión a la moda. Una working girl en estado puro. En el lado contrario nos encontrábamos con Máxima de Holanda y sus salidas de palacio con looks llenos de color y alegría, toda una declaración de intenciones para poner la mejor cara a los malos tiempos.

Sin embargo, en esta nueva normalidad parece que los papeles estilísticos se han cambiado. Los Reyes de España están de gira por toda España para fomentar el turismo en nuestro país y conocer de primera mano las consecuencias de la crisis sanitaria, y Letizia ha comenzado también a desconfinar su vestidor. Siempre con sus alpargatas de esparto y sus coletas, pero estrenando favorecedores vestidos midis muy veraniegos.

Sin embargo, ahora parece que Máxima de Holanda quiere copiar el serio look ejecutivo de meses pasados de nuestra Reina. Lo ha hecho en su último acto público en La Haya, aunque seguro que al tratarse de la visita a una funeraria la elección de su sobrio estilismo estaba más que justificado.

La reina holandesa optó por un clásico traje de chaqueta pantalón de espiga en gris, combinado con una camisa en tono mostaza. Como complementos eligió una cartera de mano tipo sobre y unos salones de ante, también en gris. El look de trabajo más efectivo que nos podemos encontrar.

La sorpresa de las joyas

También Máxima optó por la sobriedad en las joyas. Si nos tiene acostumbradas a los grandes collares o los pendientes más llamativos, incluso de bisutería, en esta ocasión, y para nuestra gran sorpresa prescindió de ellos y tampoco nada de pulseras. Solo dos anillos, uno con una piedra de ámbar y el otro con una aguamarina, y en su muñeca el reloj Tank de Cartier, que incluso lleva en eventos de gala.

Para rematar el estilismo working girl eligió un maquillaje natural y su melena peinada de manera muy desenfada con el flequillo ladeado.