Después de celebrar su 49 cumpleaños el pasado 17 de mayo, Máxima de Holanda ha vuelto al trabajo visitando un centro de distribución del banco de alimentos. Sin la mascarilla, como ha hecho en otras ocasiones, pero guardando las distancias de seguridad que exigen las autoridades sanitarias, la reina holandesa ha elegido un look que ya nos habla abiertamente del verano.

Siempre nos hemos eco de sus excesos y de su gusto por los estilismos más recargados y barrocos, pero hay momentos en los que nos sorprende y se deja caer con uno de esos looks tan sencillos y especiales que nos conquistan inmediatamente. Hoy ha sido uno de esos días.

La reina holandesa eligió un vestido midi de cuello redondo, manga larga y discretos volantes en el hombro y la falda. Un diseño fluido, con un aire boho-chic, de esos que nos gusta tanto llevar en esta época porque resultan muy cómodos y ponibles. Pero lo que realmente nos encanta es su estampado patchwork, con franjas de colores mezclando el azul, verde, rojo, lila, amarillo… Es un vestido que se aleja bastante de las líneas que suele llevar, pero que le favorece especialmente, dándole un toque mucho más juvenil.

La reina de los complementos

Junto con el vestido, también nos han encantado los complementos que eligió. Máxima ha sacado ya del armario las sandalias, y optó por unas de dos tiras tipo mules con el tacón metalizado, junto con una cartera de mano XXL en negro labrada. El toque de color lo pusieron unos llamativos pendientes rojos, que acompañó con su inseparable reloj de Cartier.

La reina holandesa parece que últimamente quiere dar un toque diferente a sus looks con los zapatos, el complemento esencial para todas las amantes de la moda. Las sandalias que le vemos hoy son un claro ejemplo de que está muy al tanto de las tendencias, como también lo demostró hace unos días con sus zapatos de vinilo de Gianvito Rossi, que también le gustan a la reina Letizia.