Después de que las españolas Georgina Rodríguez, Nieves Álvarez o Ester Expósito se convirtieran en las más espectaculares de la gala inaugural de la 77 edición de Festival de Venecia, ahora ha sido Macarena García quien ha dejado el pabellón patrio en lo más alto. La actriz acudió a la Mostra para presentar su última película, El arte de volver, y lo hizo con un estilismo sobre la alfombra roja que derrochaba a partes iguales sencillez, elegancia y el glamour más absoluto.

Lejos de los historiados y exagerados vestidos largos de otras actrices y modelos cuando pisan una alfombra roja, Macarena García se decantó por el minimalismo con un maravilloso vestido blanco corto, de Chanel. Un diseño palabra de honor con falda  acampanada y cierre con botones negros centrales. No necesitó más para triunfar y conseguir uno de los mejores looks que se han visto hasta ahora en la ciudad de los canales. Siguiendo con su norma de sencillez, lo combinó con unas sandalias negras de pulsera y unas joyas minimalistas de oro blanco.

También fue muy natural su look beauty. Un maquillaje muy suave y su melena larga melena capeada peinada lisa y con raya al medio.

La actriz de La llamada ha dado una auténtica lección de estilo y ha dejado patente que para triunfar sobre una alfombra roja no son necesarios los vestidos más sexys, los escotazos, ni los brillos, encajes o pedrerías para acaparar todas las miradas. Su estilismo nos ha demostrado que la mayoría de las veces «menos siempre es más».