Lorenzo Caprile: «Quitarme 40 kilos me ha cambiado la vida»

Nunca tuvo complejo de gordo, pero la salud llevó a Lorenzo Caprile a tomar la decisión de perder peso. Hoy, han pasado ya seis años desde que comenzó el Método Pronokal, y sigue manteniendo a raya sus kilos: «Esto no es una enfermedad que se cura. Si terminas y vuelves a comer como un cerdo los kilos se recuperan. En el rodaje de Maestros de la costura engordo, pero luego me pongo cuatro semanas con Pronokal y lo pierdo de forma saludable».

5Comenzó el Método Pronokal en 2013 y ha perdido 40 kilos

4El diseñador llegó a pesar 120 kilos

¿Lo hiciste por complejo o por salud?
Complejo nunca he tenido, porque yo siempre he sido gordito y lo tenía asumido. Fue por salud, me dieron un ultimatum mis hermanas y mi equipo porque terminaba el día agotado y todas las semanas estaba en el fisio. Empecé por un tema de salud, pero cuando te vas viendo adelgazar ya entra un poco más la vanidad y la coquetería.

¿Te ha cambiado la vida?
Te sientes más ágil, te ves más guapetón, puedes comprar ropa un poco más atractiva, aunque yo realmente no soy presumido.

3Reconoce que le costó cambiar los hábitos a la hora de comer

¿Qué es lo que más te ha costado?
El dulce. Todas mis trampas son por el dulce. El azúcar es la droga más peligrosa que existe, de las otras te avisan y son ilegales, pero del azúcar nadie dice nada y es muy adictivo.

2Caprile junto a Raquel Sánchez  Silva, María Escote y Palomo Spain, sus compañeros en ‘Maestros de la Costura’

Lorenzo Caprile es uno de los modistos más reconocidos de nuestro país. De su taller salen todos los años los vestidos que luce Anne Igartiburu para las Campanadas, pero sobre todo es recordado por el vestido de novia de la infanta Cristina, el vestido rojo con el que debutó Letizia ante el mundo en la boda de Federico y Mary de Dinamarca o los de goyesca y torera que he ha hecho a la infanta Elena.
Sin embargo, ahora su popularidad se ha multiplicado gracias a su aparición en televisión en el programa Maestros de la costura.

¿Qué te ha supuesto la tele?
Una experiencia maravillosa. Divertirme mucho, conocer a mis compañeros, que son maravillosos, aprender de Raquel Sánchez Silva y luego, el cariño del público.

¿A nivel profesional has notado algo?
No. Me encantaría decir que sí, pero el taller sigue exactamente igual, a nuestro ritmo.

¿Te ha dado más el vestido rojo de Letizia de Dinamarca?
Tampoco. Esos bombazos mediáticos no tienen repercusión en un negocio como el mío, que es ropa a medida. Si yo fuera la casa Chanel, que tiene miles de productos, seguro que lo hubiera notado.

¿Qué consejo le das a esa gente que empieza?
Sobre todo trabajar, no tener miedo, aprender de los errores y hacer autocrítica cuando metes la pata hasta el fondo. También que siempre hay que buscar más y no conformarse nunca, porque esa es la base de la excelencia.

1Lorenzo Caprile es uno de los diseñadores (el prefiere modista) más reconocidos en nuestro país

¿Cómo te llevas con terminos como ‘it girls’ e ‘influencers’?
Eso siempre ha existido. Eugenia de Montijo y María Antonieta habrían sido it girls, pero ahora se ha multiplicado por millones. Antes era algo que surgía de manera más natural y ahora es más forzado, más profesionalizado, esa es la única crítica que puedo hacer, porque es la parte más fea y menos auténtica. Ahora hay alguien que su profesión es ser Audrey Hepburn, servir de modelo a los demás y estar cobrando por ello.

¿Qué es para ti la elegancia?
Requiere muchas cosas y no solo vestir bien. Como digo en mi libro “De qué hablamos cuando hablamos de estilo” el estilo es inteligencia. La elegancia, entendida como una personalidad y un estilo que traspasa tiempo y fronteras, es muy rara. Son diez o veinte personas en el Siglo XX, como una Audrey Bepburn, Coco Chanel, Grace Kelly o Greta Garbo, gente muy especial.

¿En España quien es la que más te gusta?
Naty Abascal. En las nuevas generaciones me puede hacer gracia Alejandra Rojas, su nuera, Laura Vecino, Bárbara Lennie… Pero como Naty no hay nadie. También por sus vivencias y madurez. Ha vivido un momento glorioso de la moda internacional que no se va a repetir en mucho tiempo.

¿Se viste bien en España?
Sí, gracias a Inditex se viste fenomenal. Para mí don Amancio es un genio. Si fuera más joven me iría a Arteixo y me encadenaría hasta que me dejaran trabajar allí. Me gusta mi oficio para contribuir a que la vida de las personas sea un poco más bonita vistiéndolas, no para hacer el gran desfile espectáculo, ni sorprender con transparencias y plumas.

¿Y qué piensas de la gente que dice que eso es copia y no moda?
Yo jamás diré que Zara copia, pero estoy deseando que me copie porque quiere decir que voy por el camino correcto. Lo que decía Coco Chanel “hay que preocuparse cuando dejen de copiarte”. Hablar en moda de copia es una tontería porque todos lo hacemos continuamente, yo el primero. En cualquier vestido que salga de mi taller vas a encontrar referencias.