Si en las alfombras rojas y fiestas Irina Shayk nos deja impactadas con sus looks más sexys, cuando ejerce de mamá cambia por completo de registro y vemos su lado más cañero. La modelo está pasando el confinamiento en Nueva York, donde la hemos visto salir a pasear con su hija, Lea de Seine, llevando para pertinente mascarilla para protegerse (a partir de ahora ya tenemos que pensar en ella como un complemento más que añadir al estilismo cada vez que salgamos de casa). Y, una vez más, no nos deja indiferente.

La modelo rusa no es de las que se coloca cualquier cosa para dar un paseo con su pequeña. Igual porque sabe que los fotógrafos están siempre esperándola, cuida todo los detalles de su look. En esta ocasión apostó por el negro y por una imagen de lo más roquera. Irina eligió la Perfecto, combinada con una mini de piel, botas Doctor Martens y medias leggings.

Solo la camiseta blanca ponía el toque de color al estilismo, que completó con gafas de sol y gorro de lana, también en negro.

Una mini top

Pero no solo nos hemos fijado en el look de la modelo. Su hija, Lea de Seine, nacida de su relación con el actor Bradley Cooper, ya se ha convertido en una pequeña influencer con solo tres años.
Con una chaqueta de Burberry, firma de la que su madre es imagen e íntima de su director creativo,  Riccardo Tisci, una falda de print de leopardo y unos leotardos rojos, Lea de Seine apunta maneras en esto de la moda. Si le unimos las zapatillas de Gucci el remate es perfecto para declararla todavía más fashionista que su mamá top.