En plena carrera por la presidencia de Estados Unidos, demócratas y republicanos preparan su campaña de la forma más minuciosa. Ambos partidos cuidan hasta el más mínimo detalle para lanzar un mensaje que convenza al pueblo y así lograr instalarse en el despacho oval de la Casa Blanca. Una tarea nada fácil pues, sin duda, en plena campaña política, todas las miradas están puestas en ellos. Concretamente en Joe Biden, el candidato democrático, y Donald Trump, el actual presidente y candidato republicano; pero también en sus mujeres. Las palabras de Jill BidenMelania Trump son analizadas milimétricamente y sus estilismos son mirados con lupa. En plena campaña política todo tiene un significado y eso medios y audiencia lo saben. Es por ello por lo que la que todavía es primera dama ha recibido miles de críticas, pues el look que eligió para dar un discurso en la convención republicana no podía ser más polémico.

El look más polémico de Melania Trump

Fue el pasado lunes 25 de agosto por la noche, en el segundo día de la Convención Nacional Republicana, donde todos los miembros del partido aportaban su granito de arena en la carrera por la presidencia. Aunque en ocasiones normales, este evento tendría público, debido a la crisis sanitaria del coronavirus, el partido decidió hacerlo de forma televisada. El lugar elegido para la ceremonia fue el Rose Garden (jardín de las rosas) de la Casa Blanca y Melania Trump daba orgullosa su discurso en favor de su marido. Sin embargo, y aunque sus palabras pretendían dar un mensaje más esperanzador, su look apostaba por todo lo contrario. La primera dama estadounidense eligió un conjunto de dos piezas de inspiración militar que recordaba, nada más y nada menos, que a los grandes dictadores del siglo pasado.

¿De verdad se puso un uniforme militar?

Melania Trump optó por un traje de dos piezas compuesto por una falda y una chaqueta en color verde. Con el talle bien marcado gracias a un cinturón a tono, la americana se inspiraba directamente en el patrón de las chaquetas militares más reconocibles. De hecho, incluía trabillas en los hombros y llevaba bolsillos en el pecho, tal y como visten los altos cargos del ejército. La falda, de largo midi y godets, aunque daba algo de movimiento al conjunto, seguía recordando a los uniformes militares. Para rematar el look, la esposa de Trump apostó por unos stilettos también en color verde. Un conjunto tan polémico como quizás, desafortunado.

El día era decisivo y su elección de vestuario también. Entonces, es fácil pensar que su decisión estilística estaba más que pensada. ¿Qué querría decir la primera dama estadounidense con este peculiar atuendo? ¿Se está comparando con los dictadores más notorios del siglo XX?

1Su look más polémico

2De clara inspiración militar

3Un conjunto de dos piezas

4No le faltaba detalle

5Acompañando a su marido en plena carrera presidencial

6Un mensaje bastante claro