Cualquier dolor de cabeza no tiene por qué ser una migraña. Aunque se puedan confundir fácilmente, existen varias diferencias entre un dolor de cabeza y una migraña. En España un 12% de la población padece de migrañas, de las cuales un 2% son crónicas.

Asesor: Dr. Saad, Instituto Javier de Benito
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DIFERENCIAS
La principal diferencia entre ambas dolencias, es que un dolor de cabeza no es un dolor pulsátil, como lo es la migraña, que se produce debido a la presión ejercida contra el nervio trigémino, el cual tiene una parte de las funciones motoras y sensitivas. Por ello, las migrañas pueden afectar a distintas partes de nuestro sistema, provocando náuseas, vómitos o fotosensibilidad, impidiendo el desarrollo normal de nuestra rutina, mientras que una cefalea no afecta a nuestro día día.
Por si no lo sabías, últimamente se ha descubierto que las migrañas no solo se producen dentro del cráneo, sino que pueden hacerlo fuera de él.
El dolor se genera por la presión en los llamados puntos gatillos, donde el nervio trigémino está siendo sometido a una presión, que puede ser ejercida por varios responsables, por ejemplo un músculo, una arteria, un hueso o un tendón.

HAY CUATRO TIPOS
Existen 4 tipos diferentes de dolores, zonas y nervios comprimidos que determinan el tipo de migraña que se sufre.

1 La migraña frontal. Es un nervio comprimido por un músculo. Comienza a doler en la parte trasera de los ojos y viaja a través del cuero cabelludo hasta arriba de la cabeza, produciendo un intenso dolor.

2 Migrañas temporales Dentro de este tipo existen dos subtipos. La migraña auriculotemporal. Esta migraña se produce por la compresión del nervio auriculotemporal, por parte de una arteria. El foco de dolor se concentra en la parte superior del oído.
El segundo subtipo es la migraña cigomática temporal, que se diferencia de la anterior en que la rama está siendo comprimida por los músculos temporales situados a los lados del cráneo.

3 Occipital. El foco de dolor se sitúa entre el cráneo y el cuello. Viaja hacia arriba, desde el cuello hacia la parte de arriba de la cabeza, similar a las migrañas cervicales. En esta modalidad, el nervio occipital está comprimido por un músculo situado en el cuello llamado semiespinosis cervical.

4 Migraña rinogénica. Se desarrolla en la zona nasal, en el tabique, el cual está tocando los cornetes nasales.

Síntomas: destellos luminosos en el campo de visión; hormigueo en el cuerpo; y dificultad en el lenguaje e incluso una parálisis total o parcial del cuerpo

QUÉ MEDICAMENTOS TOMAR
El tratamiento por excelencia es la ingesta de fármacos, pero recordemos que la migraña no se puede curar con medicamentos, estos lo que consiguen es mitigar o reducir el dolor durante el ataque.
Los más usados para paliar el dolor durante la crisis son los analgésicos, como el paracetamol, antiinflamatorios, como el ibuprofeno y el naproxeno, y los conocidos como triptanes, que emplean serotonina para que disminuya la dilatación de los vasos sanguíneos del cerebro reduciendo la presión que provoca la migraña.

TRATAMIENTO CON BÓTOX
Este tratamiento descubierto por casualidad, consiste en inyectar bótox de modo subcutáneo o intramuscular, poco profundo, con una pequeña aguja. Suele inyectarse en los músculos de la frente, del cuero cabelludo, el cuello y los hombros. Esta terapia no es definitiva, ya que hay que realizarla cada tres meses aproximadamente, que es el tiempo de duración media del efecto de la toxina. Se desconocen los detalles específicos de cómo funciona el bótox contra las migrañas, pero es posible que sea captado por los receptores de dolor en los nervios de los músculos, desactivando su sensibilidad.

CIRUGÍA PIONERA
El Instituto Javier de Benito, tras varias investigaciones, ha incorporado la cirugía de migrañas de la mano del doctor Saad, uno de los fundadores del Migraine Surgery Centre, y de los primeros en usar esta técnica tan novedosa y pionera. Mientras los demás tratamientos lo único que han conseguido es mitigar un poco el dolor durante las crisis de las migrañas, esta operación promete acabar y curar definitivamente esta patología.
Dicha cirugía consiste en liberar la presión de los puntos o nervios que se encuentran repartidos en el córtex cerebral. La clave para el éxito de la operación, como nos ha contado el doctor Saad, es saber identificar al paciente perfecto para ser sometido a la citada cirugía.

«Cada persona y migraña es diferente, por eso el protocolo seguido comienza con la valoración de un neurólogo para evaluar al paciente. Tras un exhaustivo examen, se determinará si la cirugía es una opción viable y satisfactoria para dicha persona. No se debe llevar a cabo si el paciente ha pasado por tratamientos muy severos con medicamentos, o en periodos de lactancia o embarazo en las mujeres»

Esta operación no llega a durar más de una hora, todo depende como hemos dicho del tipo de migraña que se tenga. Una vez finalizada la operación, los pacientes pueden volver a casa en ese mismo día y retomar su rutina habitual en una semana sin ningún efecto secundario adverso. Más del 90% de los pacientes consiguen una mejoría significativa.