Tras dos meses de confinamiento y teletrabajo, los Reyes cada vez van a participar en más actos fuera del Palacio de La Zarzuela, coincidiendo con la desescalada y el paso de una fase a otra de las distintas comunidades autónomas. Hoy han acudido a una reunión especial del Consejo Científico el Real Instituto Elcano, y han participado en una sesión de análisis sobre los efectos del COVID19 en el mundo, en la que han participado por videoconferencia cuatro miembros expertos en distintas áreas geopolíticas. Pensábamos que con la llegada de una nueva fase (la 1 en Madrid) y el buen tiempo íbamos a ver un cambio en el vestuario de Letizia… pero nuestro gozo en un pozo.

Junto al rey Felipe, asistió al acto con la mascarilla correspondiente, y con otro de sus looks discretos, sobrios, e incluso con un punto severo, de este último mes y medio. La llegada de los días de sol ya invitan a un vestuario más alegre y colorista, pero la Reina continúa firme con sus colores neutros (el negro, el gris y algún toque de azul han sido los su encierro). Lució un pantalón culotte negro junto con una chaqueta de tweed y, como complementos, unos altísimos salones y una cartera de mano, también en negro.

La clásica chaqueta de tweed

Elegante sí, pero a estas alturas ya nos gustaría ver a Letizia con alguno de esos vestidos y looks más primaverales, que ya han llevado algunas de su colegas como Máxima de Holanda o Kate Middleton.
La chaqueta de tweed en tono crudo, de cuello redondo y con cremallera, es básica y un absoluto comodín con el que nunca se falla. La que lleva la Reina es perfecta, y todavía más combinada con los culottes en negro, pero después de tanto tiempo ya deseamos que nos sorprenda con un vestido con un poco de color que tan bien le sientan (y estupendo si es reciclado).

La Reina también continúa con la absoluta sobriedad en sus looks beauties. Un maquillaje de de lo más natural, ya que la mascarilla no posibilita otra cosa, y su melena suelta lisa con raya al lado, en la que deja ver las canas. Como joyas, su anillo de Karen Hallam, del que no se separa en los últimos tiempos. Perfecta sí, pero un poco aburrida también.