Kim Kardashian está cambiando y mucho. La mujer que siempre apostaba por los looks más arriesgados, cortos, escotados y sensuales, ahora lleva chándal, prendas anchas ¡y ni una gota de maquillaje! Un cambio de lo más decepcionante pues coincide con la fuerte discusión que tuvo hace unos meses con su marido, Kanye West, quien le pedía que dejase de vestir de forma tan llamativa y sugerente. ¿El motivo? Muy probablemente tenga que ver con que el rapero está viviendo una fuerte conversión al cristianismo, una gran excusa con la que ha sacado la actitud machista que antes se guardaba para sí.

Kim Kardashian, para nuestra sorpresa, parece haber escuchado los comentarios de su marido. Ropa ancha, chándal y cero maquillaje (que no el make up no make up que ha llevado en más de una ocasión), la empresaria ha dejado vestir de forma tan llamativa y, paradójicamente, nos llama aún más la atención. Sus atuendos y beauty looks eran parte de su esencia, de su forma de ser y ahora, está irreconocible.

Es cierto que su pillada sin maquillaje tuvo lugar noche cuando salía de un shooting en los estudios de Milk, la conocida marca de belleza. Por lo cual, sería compresible que hubiera preferido no llevar ni una gota de base para, al llegar a casa, irse directamente a la cama. Sin embargo y, aunque esta hipótesis sería de lo más comprensible, es algo que Kim K. jamás haría hace unos meses… ¡Sacad vuestras propias conclusiones!

1Siempre extravagante

Lleva años acostumbrándonos a ello. La más famosa de las Kardashian suele llamar la atención por sus atrevidos looks y su fuerte maquillaje.

2Maquillada y arreglada en cada momento

Sea en una alfombra roja, en una sesión fotográfica, en su cuenta de Instagram o en la calle, Kim Kardashian no se dejaba ver sin maquillaje. Hasta hoy.

3A tope de chándal

Con un gran bolso de piel color ocre y vestida completamente de gris chándal, la empresaria no dejó indiferente a nadie. Un conjunto muy similar al que usó su familia para felicitar este año la Navidad.

4Su cara más natural (e irreconocible)

Sin embargo, y aunque su faceta chandalera nos llama la atención, lo que más nos ha sorprendido es su maquillaje. O más bien su escasez de maquillaje.

5Un cambio importante

Ni una gota de base, ni un poco de polvos, ni un toque de máscara, a Kim Kardashian parece que ahora no le importa tanto que la vean al natural.

6Ni una gota de maquillaje

La realidad es que no nos disgusta el hecho de que la empresaria apueste por llevar la cara lavada, lo que sí que nos entristece es el motivo por el cual parece estar haciéndolo.

7Como nunca vista antes

Kim no nos ha sorprendido por su aspecto sin maquillar. Sí por lo llamativo que es que esto haya sucedido.

8Pelo, cara y ropa discretos

Queda más que claro que la reina del clan Kardashian está cambiando su estilo y su forma de verse. ¿Nos gusta? Depende mucho del porqué.