Ella fue una de las primeras famosas que se opuso abiertamente al uso de Photoshop, que posó en las alfombras rojas sin ni una gota de maquillaje y que apostó siempre por la naturalidad más sincera. Alicia Keys, además de cantante, se convirtió hace unos años toda una revolución para el mundo de la belleza y, lección tras lección, logró concienciarnos a todas sobre los problemas que podrían ocasionar el uso (y abuso) del maquillaje y los programas de edición fotográfica. Es por ello por lo que ahora, la artista estadounidense ha querido dar un paso más en su lucha y hacernos sentir bien a todas nosotras con el lanzamiento de Keys Soulcare, su propia firma de cosmética que aboga por el cuidado de la piel pero también por el del alma.

Keys Soulcare, una revolución social convertida en cosmética 

«Sea cual sea el punto en el que te encuentres en el camino hacia la grandeza, eres bienvenido No puedo esperar a crear esta comunidad contigo. Desde celebrar nuestra piel a propulsar nuestras voces, este es un lugar para explorarnos a nosotros mismos, llenar nuestra alma y compartir nuestra luz». Así recibía la cantante ahora reconvertida en empresaria de cosméticos a la que será su comunidad beauty. Un mensaje tan profundo e inspirador que resulta ajeno a lo que estamos acostumbras a ver en muchas en el mundo de la belleza. Y es que Keys Soulcare es mucho más que otra firma de cosméticos cualquiera, es toda una declaración de intenciones..

Keys Soulcare busca dejar a un lado lo superficial para centrarse en los primordial; cuidar nuestra piel y nuestro cuerpo para así mantener sana nuestra mente. Con esta primera línea de productos, que saldrá a la venta el próximo 29 de septiembre, Alicia Keys quiere que dejemos a un lado lo negativo y nos centremos en lo positivo; que nos unamos para ser más fuertes. Autodefinida como firma de «cuidado del alma» (soulcare), la marca pretende que nos aceptemos tal y como somos; que abracemos nuestras pequeñas imperfecciones y las convirtamos en nuestras fortalezas, considerándonos a nosotros mismos grandes «obras de arte», lienzos únicos y poderosos. Una iniciativa tan bonita como curiosa que, lejos de la banalidad, nos acerca a la naturalidad que tan bien nos hace últimamente.