Sin fiestas, estrenos o alfombras rojas durante todos estos meses para poder disfrutar de los espectaculares vestidos de gala, debemos conformarnos solo con el street style de nuestras celebrities. Eso sí, tenemos que decir que igual nos ayudan menos a soñar pero resultan mucho más prácticos para nuestro día a día. Y una de las que más nos están haciendo disfrutar con sus looks de calle es Irina Shayk.

La modelo tiene muy clara la diferencia entre sus estilismos de fiesta y los de su vida normal, cuando también ejerce su papel de madre. Si con los primeros siempre sorprende con vestidos muy sexys y provocativos, con los segundos muestra su estilo más desenfadado y con un punto roquero.

Con la agenda libre de compromisos profesionales debido a la situación sanitaria, Irina está en Nueva York, donde reside con su hija Lea de Seine, nacida de su relación con el actor Bradley Cooper. En esta ocasión la hemos visto con un look perfecto de entretiempo, una época en la que parece más complicado elegir las prendas adecuadas por los cambios constantes de temperatura, y que ella nos  ha resuelto de la manera más estilosa posible.

Un look con básicos

Irina ha llevado una de esas prendas de siempre, pero que hay temporadas en las que se convierten todavía en más imprescindibles (esta es una de ellas) como la cazadora vaquera. La suya, un diseño oversize, que ha combinado con una vestido de canalé por debajo de la rodilla con botonadura central y unas ugly sneakers blancas. Aunque estas zapatillas fueron las reinas absolutas las pasadas temporadas, la modelo demuestra que todavía tienes que seguir llevándolas.

Pero ha conseguido que nos enamorásemos todavía más de su look gracias a sus complementos. El bolso azul con cadena, las gafas de sol XXL de Celine, los pendientes de aro y una diadema fueron los mejores aliados para hacerlo todavía más estiloso… ¡Y también su moño de bailarina!