¿Has cumplido los 30? Aumenta tu ingesta de calcio
La máxima consistencia de los huesos se da entre los 25 y 35 años. Cuidado si tienes ciclos menstruales alterados o amenorreas (falta de regla), pues si es prolongada provoca una reducción progresiva de hueso.

2 Menopausia antes de los 45: salta la alarma 
En cuanto llega la menopausia, la producción de estrógenos disminuye alarmantemente. Y eso hace que los huesos se vayan debilitando mucho y se pierda masa ósea. Debes acudir al ginecólogo para que valore la situación.

3 Calcio y vitamina D, el combo perfecto 
Sin la vitamina D es imposible que el cuerpo asimile bien el calcio y formen masa ósea nueva. La vitamina D se obtiene especialmente de la exposición al sol y la dieta que llevemos. ¿Sabías que las pieles morenas o negras no dejan pasar tanto los rayos del sol a través de la piel y sintetizan peor la vitamina D? Pero no te vuelvas loca: un paseo diario al sol, siempre con protección solar, puede ser suficiente. Además toma alimentos con calcio en tu dieta habitual. Aparte de los lácteos, toma pescado graso como el salmón o las sardinas en aceite, huevos, cereales enriquecidos…

Las infusiones ayudan a tus huesos. Las hechas con ulmaria, jengibre, cola de caballo y coronilla del fraile resultan perfectas para problemas como la artritis y artrosis, el dolor de articulaciones, favorecer la formación de colágeno del tejido óseo y para reducir la inflamación y depurar

 

4 Algunos fármacos, pueden ser tus enemigos
Algunos medicamentos o tratamientos prolongados reducen la cantidad de hueso. Por ejemplo, los corticoides, por eso los médicos los prescriben solo cuando son absolutamente necesarios. No abuses.

5 Ejercicio, a diario, al menos 20 minutos 
El deporte tiene que formar parte de tu rutina de vida. No hace falta que te machaques en el gimnasio. Caminar a diario, entre 20 y 30 minutos, mantendrá tus huesos en forma.

6 ¿Terapia hormonal sustitutiva?
Esta terapia previene la pérdida de masa ósea pues aporta las hormonas que dejan de producirse naturalmente por el organismo. Pero debe ser siempre algo pautado por tu ginecólogo.

7 Cuida tus posturas y tu calzado
Parece obvio, sí. Pero no lo es. Un traspiés puede acabar en una caída que te fracture un hueso. Y más: un calzado que te haga ir encorvada, deformará poco a poco la columna vertebral y, pasados los 50, será mucho más difícil enderezarla.