Al igual que la piel, el cuero cabelludo también puede padecer de sensibilidad. Esto será consecuencia de un cabello debilitado o que nazca estropeado, y también puede propiciar su caída.

Pero, ¿qué es el cuero cabelludo? No es nada más que la piel que cubre la cabeza. Es diferente a la del resto del cuerpo, ya que está repleta de folículos pilosos y glándulas sebáceas. Estas últimas forman una película hidrolipídica que lo protege de las agresiones y a la vez aporta lubricación al cabello para que esté más flexible.

El pelo sensible puede ser un problema puntual.. o no
El pelo sensible puede ser un problema puntual.. o no

En ocasiones, y por diversas causas, esta piel se irrita y tienes sensación de picor y tirantez. ¿Cuáles son las más comunes? Los cambios hormonales, el estrés o el cansancio acumulado influyen en la secreción de sebo y altera el PH natural. Una producción insuficiente de sebo puede provocar sequedad y sensaciones desagradables de tirantez.

Los cambios bruscos de temperatura o agentes externos, como el sol, el cloro o la contaminación, también irrita y deshidrata el cuero cabelludo. Un mal uso de cosmética capilar, enfermedades como dermatitis atópica, e incluso una dieta baja en nutrientes también pueden agravar los problemas capilares.

El champú es clave

En muchas ocasiones, utilizar un champú incorrecto es una de las causas principales de la sensibilidad del cuero cabelludo. Evita aquellos que sean muy agresivos y que contengan ingredientes irritantes, como los sulfatos, ya que durante el lavado pueden arrastrar el manto ácido del cuero cabelludo, el encargado de protegerlo de forma natural.

Por eso, mejor opta por aquellos que están diseñados específicamente para cabellos irritados, ya que suelen contener extractos naturales calmantes. Es importante mantener una buena higiene y lavar el cabello todas las veces que sean necesario para que esté limpio y así evitar el exceso de células muertas y el sebo que puede provocar a la larga la aparición de caspa.

Lavar el pelo de manera correcta es importante.
Lavar el pelo de manera correcta es importante.

Lava el cabello correctamente. Y hazlo con la yema de los dedos y nunca con las uñas, sin frotar excesivamente. Evita que haga mucha espuma y enjuaga con abundante agua tirando a fría, ya que la caliente reseca la piel. Y, por encima de todo, presta atención a que no quede nada de producto ni de residuos. Al acabar, no frotes con la toalla para no romper el pelo, sino que hazlo suave. Y por la misma razón no utilices el secador muy caliente.

En ocasiones, si la irritación es debido al exceso de grasa o caspa, lo mejor es exfoliar. Existen productos capilares específicos para ello y que contienen ácido salicílico o enzimas queratolíticas.

Un plus

Tratamiento calmante. Es recomendable que una vez a la semana apliques una mascarilla calmante a base de ingredientes naturales y lo dejes actuar durante 10 minutos. Así reducirás la inflamación.

Un tratamiento casero. En casa y durante la noche, empapa tu cabello en aceite de oliva durante 10 minutos. Después aclara únicamente con agua y lávalo a la mañana siguiente. Tiene un efecto emoliente y suavizante.

Estar peinándote constantemente tampoco es bueno.
Estar peinándote constantemente tampoco es bueno.

No abuses de los peinados con el pelo muy tirante, como los moños altos o las colas de caballo. Estos perjudican abiertamente tu pelo, y más si los mantienes durante todo el día.
Además tampoco te hagas recogidos con el cabello húmedo y espera a que esté totalmente seco.

Además, peinarte en exceso no siempre es bueno, porque puede irritar y resecar el cuero cabelludo. Y tampoco lo hagas con demasiada fuerza porque terminarás arrancándote los cabellos débiles.

Desde dentro

Aunque te pueda parecer raro, existen alimentos que contribuyen cuidar tu cabello y mantenerlo sano. Añade por eso a tu dieta alimentos que van a permitir y mejorar la hidratación de la piel como son los ricos en ácidos grasos (por ejemplo, el aguacate). Pero también aquellos ricos en Omega 3 y 6 (pescado azul), frutos secos y sobre todo el aceite de oliva. Y sobre todo ingiere líquidos. Porque es importante mantenerte hidratada. No únicamente con agua, también puedes beber tés, zumos, infusiones y caldos.

Un par de consejos útiles

Ojo a los tintes que utilizamos. Opta por aquellos creados a base de ingredientes naturales y sin amoniaco. Entre lo último están aquellos creados a base de henna, un producto similar a la arcilla que te permite teñir a la par que aportas numerosos beneficios.

A la hora de teñirte, usa siempre productos con ingredientes naturales.
A la hora de teñirte, usa siempre productos con ingredientes naturales.

Utiliza productos sin alcohol. No abuses de lacas, cremas, ceras que incluyan alcohol, ya que secará más el cuero cabelludo y lo irritará. Las siliconas no penetran en la piel, pero harán una barrera que impida que los productos que apliquemos para calmar, lo hagan.