Los alimentos también nos permiten liberarnos del estrés y, por ende, descansar mejor por la noche, que es cuando queremos realmente desconectar de todas las preocupaciones que se nos vienen a la cabeza. Una dieta adecuada junto a unos hábitos de vida correctos, eliminarán el estrés de tu vida.

Trucos, horarios, hábitos de vida…

  • Debes dormir las horas adecuadas, que variarán según la franja de edad (los adultos entre 6 y 8 horas).
  • Mantén unas buenas condiciones ambientales en la habitación: oscuridad, silencio y temperatura en torno a 18-23 ºC.
  • Establece unos hábitos regulares previos a dormir: ducha, lectura…
  • Limita la siesta a un máximo de 20-30 minutos tras la comida.
  • Evita cenas copiosas y tardías, así como las bebidas estimulantes.
  • Deja de usar pantallas al menos 60 minutos antes de acostarte.
  • La música relajante es una buena aliada, así como meditar.

El espacio en el que vives es esencial

Hay trucos que te ayudan a rebajar la tensión en tu hogar. Utiliza para decorar plantas,
tejidos naturales, como el algodón, la lana o el lino, y materiales cálidos como la madera.

  • Asocia estar tumbado en la cama a dormir, y nunca utilices la cama para ver la televisión, usar la tablet, el móvil…
  • No realices deporte inmediatamente antes de irse a dormir. Lo ideal es dejar pasar como mínimo tres horas.
  • No tomes medicamentos para dormir sin consultar antes con un especialista.
  • Consulta al médico si crees que puedes padecer algún trastorno del sueño, ya que a veces el insomnio se asocia a enfermedades.
  • Debes dormir cuando el organismo está fisiológicamente preparado para ello y estos horarios varían a lo largo de la vida.
  • Los horarios regulares al levantarte y acostarte te facilitará la calidad del sueño.

Ojo con estos alimentos: dificultan el descanso

  • Café, té, cacao, mate y refrescos de colas son bebidas estimulantes porque contienen unas sustancias denominadas metilxantinas (alcaloide estimulante).
  • No tomes comidas muy especiadas ni picantes.
  • Tampoco alimentos con propiedades diuréticas como apio, berenjena o cebolla.
  • Alimentos flatulentos como legumbres o que generen acidez (alcohol, café, picantes) o reflujo (chocolate, menta, comidas muy grasas).
  • Las bebidas alcohólicas alteran el sueño, porque hacen que nos despertemos antes y pueden generar apnea del sueño e incluso insomnio.
  • No fumes antes de irte a la cama, ya que la nicotina es un estimulante cerebral.
  • En personas que duermen mal hay que valorar si existe alguna intolerancia o alergia alimentaria a leche, huevos, pescados, marisco o frutas.

10 alimentos clave

  1. Frutos secos: Cacahuetes, almendras, pistachos y anacardos. Además, son ricos en magnesio que ayudan a gestionar el estrés.
  2. Pescado: Salmón, atún, boquerones, sardinas, caballas… Ricos en triptófano y omega 3
  3. Carne: Pollo, pavo, conejo…
  4. Leche: Bebida de soja
  5. Yema de huevo.
  6. Chocolate negro.
  7. Futas: Plátano, piña, banana, aguacate… También son ricas en vitaminas y minerales como el magnesio, que favorece la relajación, disminuye la fatiga y aumenta la tolerancia al estrés.
  8. Alga espirulina.
  9. Verduras: Espárragos, espinacas, calabaza, zanahoria, brócoli, coliflor, apio…
  10. Cereales: Trigo, maíz, espelta, avena… tienen buenos niveles de triptófano.