El verano es para muchos la estación preferida del año, porque es sinónimo de vacaciones. Pero todo lo bueno tiene su parte negativa, y también es una de esas estaciones donde el pelo sufre más. Las largas exposiciones al sol, el salitre del mar, el cloro de las piscinas… provocan que el cabello se reseque, se encrespe y se vuelva más quebradizo. Por ello, para lucir un pelo sano, fuerte y con brillo es fundamental nutrirlo, hidratarlo y protegerlo de los agentes externos.
Alberto Sanguino, responsable de formación de Llongueras, desvela los
tres pilares en los que se basa el cuidado y el manteamiento de la salud del
cabello en la estación más calurosa del año. Así vas a poder lucir un cabello sano, bonito y radiante.

Nutrición

Alimentación.  Empieza cuidando el cabello desde el interior. Llevar una dieta sana y equilibrada favorece a la salud del pelo.
Un smoothie lleno de nutrientes que alimenta también al cabello y lo llena luminosidad formado por 7 zanahorias, 1 manzana sin pelar, 1 naranja y medio limón, es una excelente opción.
Tómalo una vez por semana.
Tratamiento de nutrición (antes y después de las vacaciones). Esencial reparar la fibra capilar del cabello y protegerlo de los agentes externos.
En Llongueras tienes el tratamiento Nutribomb. Está formulado a base de principios activos de queratina pura, extracto de romero, aceite de argán y semillas. El resultado es un pelo extra suave, brillante, controlado, elástico y flexible.
Aftersun.  Al igual que la piel, el cabello también necesita una dosis de hidratación calmante y revitalizante después de largas exposiciones al sol. Para ello, puedes aplicar sobre el cabello una pequeña porción de aceite de coco, aceite de oliva o aceite de argán.
Una vez aplicado el producto, recoge el cabello y duerme toda la noche con él.
Nutrición en la playa. Antes de ir a la playa aplica una pequeña porción de
mascarilla sobre el pelo para mantenerlo hidratado. Evita siempre el uso de
aceite antes de la exposición solar, ya que puede provocar una quemadura del
cabello.

Hidratación para tu pelo

Dos litros de agua al día.  El agua es la base del cuero cabelludo, por ello, es muy
importante beber el agua suficiente para mantenerlo hidratado y favorecer al crecimiento del cabello.
Agua fría. Aprovecha las altas temperaturas para aclarar el cabello con abundante agua fría. Esto activa la circulación del cuero cabelludo, potencia el crecimiento del cabello y evita que se ensucie antes de tiempo.
Mezcla hidratante y antiencrespamiento.  Introduce en un pulverizador agua, aloe vera y crema aguacate natural a partes iguales, mezcla bien todos los ingredientes y rocía la mezcla sobre el cabello dos veces al día. Aplícalo como si se tratase de un producto de styling, esta mezcla mantiene el cabello hidratado y evita el encrespamiento.

Protección

Línea solar específica. Cada estación del año requiere un cuidado específico
del cabello, por ello, en verano, los expertos recomiendan utilizar una línea con
protección solar para evitar daños y preservar la fibra capilar.
Al salir del mar o la piscina aclara el cabello con abundante agua dulce y aplica de nuevo un spray de protección solar para protegerlo de los rayos ultravioleta. Estos dañan la cutícula y provocan la pérdida de calidad e intensidad de los cabellos teñidos o con mechas.


Cubre tu pelo. Para prevenir los daños del sol utiliza sombreros, turbantes, o diademas anchas.
Si no te gusta cubrirte, tenlo siempre que sea posible recogido. Apuesta por trenzas, coletas altas o moños top knot, que no sean demasiado tirantes.
Olvídate de las herramientas de calor. El verano es el momento perfecto para
redescubrir tu onda o tu rizo natural. Evita durante estos meses exponer a tu
cabello a los efectos nocivos del secador, la plancha o la tenacilla. Pero si eres de
las que no puede vivir sin sus rizos, también puedes hacerte una trenza con el
cabello mojado y luego déjalo secar al aire. Cuando deshagas la trenza tendrás
unas ondas naturales y sin el uso de calor.