A partir de los 40 años, tu metabolismo se ralentiza, por lo que la flacidez y los kilos se acumulan con más facilidad, especialmente en la zona abdominal, muslos, glúteos y caderas. A pesar de que parece difícil conseguir un cuerpo 10 sin ir al gimnasio, no es imposible. Necesitas crear una rutina y no saltarte ni un solo día los siguientes tips. Es cuestión de actitud.

√ Aliados de belleza Serán tus grandes aliados, desde los tratamientos de cabina hasta los cosméticos de última generación. Hay para todos los bolsillos, gustos y necesidades. En cuanto a la cosmética, apuesta por cremas o geles que en su formulación incluya: cafeína, que mejora la circulación y logra disminuir las adiposidades acumuladas; L-carnitina, que ayuda a metabolizar la grasa y a combatir la piel de naranja; y los extractos de algas, un ingrediente básico en los los productos reafirmantes y anticelulíticos. También es clave el colágeno, ya que junto a la elastina es la encargada de darle la flexibilidad y resistencia a la piel. Es importante que apliques los productos cosméticos por la mañana y por la noche, y lo hagas diariamente. En la constancia está el éxito.

 

Los muslos son una de las zonas que más ataca la ley de la gravedad tengas la edad que tengas

 Estilo de vida  No ir al gimnasio no significa tener un estilo de vida sedentario. Busca alternativas. Por ejemplo, sube las escaleras en lugar de coger el ascensor, no cojas el coche para ir a la compra y así te esforzarás con las bolsas. Pero siempre con cabeza y sabiendo donde está tu límite. También es importante que duermas, al menos, siete horas al día. La falta de sueño te provoca ganas de consumir azúcar, afectando directamente a las hormonas de tu apetito.

 

Para un pecho firme, mantén una buena higiene postural

 Lleva una dieta sana y equilibrada  A pesar de que suena a un tópico, es vital si quieres tener un cuerpo 10. Come cada tres o cuatro horas para mantener en el mismo nivel el azúcar en sangre, ya que la insulina será la encargada de almacenar grasa alrededor del cuerpo. Y cuanto más bajo sea el nivel de azúcar, más bajo será el de insulina. No olvides añadir los siguientes ingredientes: alcachofa, té verde, calabacín y piña.