La distancia social y la higiene son las dos reglas fundamentales para evitar el contagio de coronavirus. Y al hablar de higiene es esencial trasladarla a todo lo que llevamos encima. Si utilizamos gafas deben desinfectarse frecuentemente con agua y jabón, pero ¿qué sucede con las lentillas? ¿pueden llevarse?
Es mucho mejor utilizar gafas en lugar de lentillas mientras dure la pandemia (incluso se recomienda no ponerlas), ya que las gotículas transmisoras de la COVID-19 pueden alojarse en las lágrimas y provocar el contagio. Pero las personas que tienen que seguir utilizándolas desde la Sociedad Española de Oftalmología dan las pautas que se deben seguir.

– Hay que lavarse las manos, siguiendo las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), antes y después de ponerse y quitarse las lentillas.

– Es mejor utilizar lentes desechables diarias.

En caso de que no sean desechables, este es el mantenimiento que deber hacer:

– Lavarse las manos.

– Quitarse las lentillas.

– Lavarlas y frotarlas con el limpiador recomendado para cada tipo de lentilla.

– Enjuagarlas en una solución salina estéril.

– Desinfectarlas con peróxido de hidrógeno al 3 % durante 6 horas en un contenedor propio para ello. Después, introducir la pastilla de peróxido de hidrógeno, de venta en farmacias y ópticas. Se pueden utilizar una hora después de haber introducido la pastilla, es decir, siete horas después de habérselas quitado.

– Enjuagar con solución salina antes de ponerlas de nuevo.

– Lavarse las manos antes de colocárselas.

– Lavarse las manos después.