Usa gris o beige para dar unidad
He aquí una duda muy frecuente: ¿Cómo puedo darle unidad y coherencia a todas las habitaciones de mi casa sin que ninguna de ellas pierda su personalidad y todas sean diferentes? Usando el color base en todas las estancias, y utilizando el de acento para aportar algo diferente.
Gris, frío; beige, cálido
Ahora que nos hemos decantado por una base neutra, debemos tener claro que hay dos grandes grupos: los colores cálidos y los fríos. Los beige pertenecen al primer grupo; los grises, al segundo. Así, en lugares donde las temperaturas son altas es una buena idea usar los grises porque aportan sensación de frescor.
No abuses de ninguno de ellos
Si te pasas con el beige, la sensación será la de un espacio recargado e incluso un poco antiguo. Abusar del gris supondrá que los espacios resultarán fríos. El secreto: combinarlos usando uno en un 60% del espacio y el otro en el 30%, como en esta fotografía.
Beige y madera
Si nos decantamos por usar tonos dentro del beige, la madera es nuestra aliada. Combinada con un blanco roto da pie a una pareja perfecta. Además, dependiendo de la clase de mobiliario que elijamos, podremos conseguir estilos muy diferentes. Por ejemplo: el Mediterráneo de la imagen, que se refuerza añadiendo algún objeto de mimbre o ratán. El resultado de las combinaciones de este tipo son espacios muy luminosos y sosegados, que invitan a pasar tiempo en ellos.
Cómo usar el beige para conseguir un look nórdico…
En esta imagen se vuelve a usar el blanco roto y la madera como elementos principales, dando lugar a un espacio de estilo nórdico gracias a la combinación con algunos elementos en negro. Esta composición base admitiría cualquier color. ¿Qué tal unos cojines en rojo, en amarillo o en nuestro color preferido?
Como conclusión…
Elegir grises y beige siempre es un acierto si los usamos como colores base, ya que se combinan fácilmente y ayudan a unificar los espacios.