La desescalada ya ha comenzado. Poco a poco, y de momento con horarios, empezamos a salir de casa. Determinados establecimientos, como las peluquerías ya están abiertas con estrictas medidas de higiénicas y con cita previa, pero ¿cuándo podremos ir de tiendas? Los locales pequeños ya han comenzado con cita previa desde el pasado 4, pero será a partir del día 11 cuando se van a abrir todos los comercios. Aunque las superficies comerciales de más de 400 metros (entre las que se incluyen Zara o El Corte Inglés tendrán que esperar hasta el 25 de mayo).
Eso sí, de forma segura tanto para los empleados como para los clientes. Por eso te damos la guía con todas las medidas que debes tomar para que el placer de volver a las tiendas y probadores sea seguro en esta nueva normalidad.

El tiempo de permanencia será el estrictamente necesario para que los clientes puedan realizar sus compras.

En los establecimientos en los que sea posible la atención personalizada de más de un cliente al mismo tiempo deberá señalarse de forma clara la distancia de seguridad interpersonal de dos metros entre clientes, con marcas en el suelo, o mediante el uso de balizas, cartelería y señalización. Pero no podrá realizarse de manera simultánea por el mismo trabajador.

Las tiendas deberán poner a disposición del público dispensadores de geles hidroalcohólicos en la entrada del local, con actividad virucida autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad.

Medidas de higiene

Los probadores solo se pueden utilizar por una persona y después se tienen que limpiar y desinfectar.
Hay que tener mucho cuidado si el probador se cierra mediante cortina, hazlo con el codo, y si lo tocas con la mano debes aplicarte el gel desinfectante.

En caso de que un cliente se pruebe una prenda que posteriormente no compre el establecimiento debe buscar la fórmula de higienizarla según el tejido antes de dársela de nuevo a otro cliente.

Para las zapaterías el cliente debe probarse los zapatos con calcetines desechables o bolsas de plástico.También se deberá proceder a su desinfección si el cliente no lo compra o lo devuelve a la tienda.

Las joyerías también tendrán que desinfectar cada una de sus piezas siempre que el cliente las toque, y deberá facilitarle guantes.