Suena la alarma, nos despertamos y salimos a caminar. Volvemos a casa, desayunamos y nos sentamos frente al ordenador para trabajar. Preparamos la comida, tragamos y retomamos el trabajo. Email por aquí, email por allá. Descansamos un rato, hacemos algo de deporte, aplaudimos, hacemos la cena y nos sentamos frente a la televisión conscientes de que ya ha pasado otro día. Así cada veinticuatro horas. La cuarentena hace que nuestros días sean más monótonos y aburridos, que todos parezcan iguales. Cada mañana se repite y cada tarde es similar a la anterior (y probablemente también a la siguiente). Sin embargo, hay algo que, aunque quizás deberíamos, no estamos haciendo. Y eso es desinfectar nuestra ropa cada vez que entramos en casa tras haber estado en la calle. Quizás, ahora que podemos salir a pasear, sea el momento perfecto de incluir este paso en nuestra rutina diaria.

Cada vez podemos salir un poco más. Pasear durante una hora al día, ir a la peluquería y, en algunas provincias, sentarse en una terraza a tomar algo. La situación se está relajando pero eso no significa que debamos relajarnos nosotras. Ahora que vamos a pasar más tiempo en la calle, es más importante que nunca que llevemos a rajatabla las medidas de seguridad y prevención. En la calle debemos intentar ir siempre protegidas con mascarillas; en los sitios públicos como los supermercado o los centros de belleza, llevar guantes; y cada vez que volvamos de casa, lavarnos bien las manos. Algunos expertos también recomiendan desinfectar nuestra ropa pues, aunque remota, cabe la posibilidad de que haya estado en contacto con el virus.

¿Es necesario desinfectar nuestras prendas?

Aunque está demostrado que el coronavirus no resiste mucho tiempo en tejidos porosos, como es la tela de nuestra ropa, sí que se cree que puede durar hasta dos días en nuestras prendas. En madera, ropa o vidrio se estima que puede aguantar hasta 48 horas mientras que en plásticos, billetes y mascarillas puede permanecer hasta más de cuatro días. Esto deja claro que, si nuestra mascarilla es desechable, es imprescindible que la tiremos nada más llegar a casa y que, si por el contrario es reutilizable, debemos limpiarla a conciencia. Pero… ¿Y la ropa? ¿Tengo que lavarla de una forma especial?

Se ha hablado mucho sobre cómo hacer que el virus desaparezca de nuestra ropa pero pocas veces se nos ha dicho que la posibilidad de que nuestra ropa esté infectada es mínima. El periódico The New York Times consultó a multitud de expertos en la materia y todos coincidían en que cuando una persona infectada tose o estornuda, la mayoría de gotas virales caerán al suelo. Es cierto que algunas pequeñas partículas podrán mantenerse en el aire pero, ¡no entres en pánico!, es muy poco probable que choquen con nuestra ropa.

Si bien, cuando alguien estornuda o tosa directamente sobre nosotras, deberemos volver a casa, darnos un a buena ducha y proceder a desinfectar bien nuestra ropa. El motivo es que ahí tenemos la certeza de que sobre nosotras han caído pequeñas gotitas que pueden estar infectadas.

¿Cómo podemos desinfectar nuestra ropa?

Si no hemos estando en contacto con el virus, lo mejor será lavar la ropa como de costumbre. Al igual que frotamos nuestras manos con jabón, tendremos que lavar la ropa con detergente, como siempre. A mayor temperatura, mejor. Como la gran mayoría de virus, el coronavirus se destruye a más de 63ºC y para acabar con él necesitaremos, como mínimo cuatro minutos. Por ello, si nuestra lavadora está en perfectas condiciones, no debería haber ningún problema.

Sin embargo, la cosa cambia si hemos estado en contacto directo con el virus. En este caso, tendremos que tomar una serie de precauciones. Se recomienda el uso de guantes, pues así evitamos tocar directamente el rastro del virus y es importante no mezclar las prendas posiblemente infectadas con las que no. Tampoco sacudirlas, por riesgo a expandirlo más. Para lavarlas, aunque un buen revolcón en la lavadora a máxima temperatura debería bastar, también podríamos usar planchas de vapor con una potencia superior a los 1500W. Pero si no tienes, no debes preocuparte pues tu lavadora es más que suficiente.

Es importante que, tanto si hemos estado en contacto con el virus como si no, no entremos en pánico. No tenemos que obsesionarnos, simplemente cuidarnos lo máximo posible y tener algo más de precaución de la habitual. No es necesario que te pases horas frotando esa camiseta que llevaste para tu paseo mañanero, de verdad. Lávala en la lavadora a máxima temperatura y aprovecha el ruido del centrifugado para cantar tu canción favorita.