Los reencuentros familiares siempre son un momento especial para todos. El afecto esta presente en todo momento y las risas están aseguradas. Pero a veces, a la hora de la comida o de la cena, llegan esas conversaciones conflictivas llegan las frases como «qué pereza», «otra vez a discutir», «no soporto a tu familia» que pueden dar al traste con una pacífica celebración. Por eso te vamos a dar unos consejos para que puedas superar, o evitar estas situaciones.

¿Cómo evitar una discusión en una comida familiar?

Conoce a tu «enemigo». Si se repite el mismo ritual todos los años, prevé situaciones. Previamente a la cena apunta los posibles conflictos que se pueden producir y busca alternativas para evitar encontronazos.

Analiza los temas. Hay ciertos temas que nunca se pueden tocar durante una comida familiar: religión, política y fútbol. Respeta el pasado, presente y futuro ideológico de los que comparten tu mesa.

Propón cosas nuevas. Existen un montón de temas para hablar, divertirse y comunicarse, que sean neutros y que no impliquen estímulos emocionales negativos. Recordar momentos juntos donde lo hayáis pasado bien.

Juega (sin apostar dinero). Un bingo, unas cartas, trivial, o por qué no un karaoke para acabar la fiesta puede ser una buena guinda final. Pero nunca apostéis ni juguéis con dinero.

Pequeños detalles pueden ayudarte

Cuidado con el alcohol. En las cenas se acostumbra tomar vino, champán y copa. Cuidado, un exceso de alcohol puede hacer que empieces hablar de temas que no tocan ni corresponden y se te puede ir la situación de las manos.

Organiza la colocación de la mesa. Intenta no poner al lado a aquellos que no se llevan bien del todo o que sabes que cuando se juntan acaban discutiendo.

Prepara un menú a gusto de todos. Es difícil acertar con algo que guste a todos, pero entérate de las preferencias de cada uno y prepara un menú que contenga platos que gusten a todos los comensales.

Convierte a los niños en protagonistas. No hay sonrisa que se resista a las ocurrencias de un niño. Pero ten cuidado, también puede ser un inconveniente: si alguien lo quiere coger más de la cuenta, o te dan consejos sobre cómo educar a tus hijos… Piensa que igual no está de más ser flexible de vez en cuando.