La incorporación oficial de la mujer al mercado laboral a principios del siglo pasado trajo consigo un cambio radical de la sociedad. Se ha recorrido un larguísimo camino desde entonces, pero aún estamos muy lejos de la deseada igualdad.

Las cifras no mienten, hay menos mujeres en puestos directivos, cobran también menos que sus compañeros y son más engrosando las filas del paro.

Las más perjudicadas
En agosto de 2018 había en España 3.182.100 desempleados, y más de la mitad, exactamente 1.850.100 eran mujeres. De ellas, la mayoría pertenecen a lo que se denomina el Colectivo Invisible, es decir aquellos que tienen más de 40 años.

Una cifra maldita porque si ya es difícil encajar un despido y ponerte de nuevo a buscar trabajo, pasada una cierta edad eso puede parecer una misión imposible.

Y a ello hay que sumar el trauma de verte de repente sin tu medio de vida y la sensación que ello te puede provocar: miedo, incertidumbre, desamparo… Muchas mujeres que han sacrificado incluso su vida personal por camino lo ven como una especie de fracaso.

Sobrecualificados
Carmen habla tres idiomas y tenía 41 años cuando perdió su trabajo de abogada en un bufete. Han pasado casi tres años desde entonces y aunque ya ha perdido la cuenta de los currículum enviados y las entrevistas hechas, por ahora no ha tenido suerte. “Me han llegado a decir que que el puesto de dependienta que solicitaba es poco para mí… Pero yo necesito trabajar y si a mí no me importa, ¿por qué a ellos sí?”.

Belén, tiene 43 años y lleva uno en el paro. Trabajaba como limpiadora en una empresa que quebró y es rotunda: “Alguien joven está dispuesto a trabajar por menos dinero y más horas. Pero yo, que tengo dos niñas, no puedo hacerlo”.
Lo peor es que el tiempo corre en su contra, porque la reincorporación al mercado laboral de los llamados parados de larga duración es menor que el resto. Las empresas también justifican su reticencia a contratar a mujeres que llevan mucho tiempo desempleadas.

“Buscábamos alguien que llevase el tema de nóminas y nos decidimos por una mujer de 46 años que llevaba 10 sin trabajar y que ahora que sus niños ya eran mayores volvía al mercado laboral. Renunció al cabo de una semana porque no podía mantener el ritmo que necesitábamos”, explica Carlos, que tiene una gestoría.

Por eso es fundamental seguir preparándose y formándose, adaptándose a los nuevos
tiempos para ser capaces de competir con gente más joven, aportando también los mismos conocimientos y aptitudes y un plus, el que da la experiencia.

Y en esa formación también ocupan un papel fundamental todos los procesos de selección laboral y, pasadas las primeras cribas, las temibles entrevistas de trabajo.

Dónde pueden ayudarte
Estos son algunos enlaces de interés:
Fundación ADECCO adecco.org
Plus 40 Net plus40net.com
Silver Talet silvertalent.es
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Generación Savia generacionsavia.org
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