Habría cumplido 59 años, pero el 31 de agosto de 1997 un accidente de coche en el Puente del Alma de París terminó con su vida. Entonces nació la la leyenda de Diana de Gales. La mujer más famosa y que más interés despertó desde su boda con el príncipe Carlos de Inglaterra en 1981 hasta su muerte ha seguido generando noticias en estos 23 años, y se ha convertido en un icono de moda a la altura de Audrey Hepburn o Jackie Kennedy.
Su transformación fue espectacular, desde una joven tímida que apenas podía mirar a la cámara a una mujer segura de sí misma que tuvo muy claro el poder de la imagen como ninguna otra royal lo había hecho antes.

Además de por su labor filantrópica, Diana de Gales siempre será reconocida por su increíble y único estilo, que ninguna reina o princesa ha podido superar hasta hoy. Sus nueras, Kate Middleton y Meghan Markle se han inspirado en ella en muchas ocasiones, incluso  visten con diseños de Catherine Walker (especialmente la duquesa de Cambridge) como también hacía Lady Di, pero no han conseguido ese estilo que la convirtió en única.

Las diferentes etapas de Diana de Gales

La Princesa del Pueblo tuvo una gran evolución en su estilo, acorde a su cada vez mayor seguridad. Su primera etapa en la familia Windsor estuvo marcada por el clasicismo de los diseñadores británicos o los vestidos románticos con estampados de flores de Bellville Sassoon. Su vestido de boda, en tafetán de seda marfil y encaje antiguo de Carrickmacross, bordado con lentejuelas y 10.000 perlas, con una gran falda y mangas abullonadas, escote con volantes y una cola de casi ocho metros de largo, firmado por David y Elizabeth Emanuel,  se ha convertido en uno de los símbolos de la moda de los años ochenta.

Pero con el paso de los años su vestuario se fue haciendo más atrevido, rompiendo algunas de las rígidas normas del protocolo de la Familia Real inglesa, e introduciendo firmas como Chanel, Christian Lacroix, Armani, o su gran amigo Gianni Versace.

Han pasado varias décadas y todavía sigue siendo un claro referente en el mundo de la moda, dejándonos muchas claves de estilo que hoy son vigencia absoluta.

1Una novia muy 80

Los años 80 son una referencia constante en el mundo de la moda, y nada mejor que el vestido que Diana llevó en la boda con Carlos de Inglaterra el 29 de julio de 1981, para ejemplificar todos los excesos del momento. Un vestido en tafetán de seda marfil y encaje antiguo de Carrickmacross, bordado con lentejuelas y 10.000 perlas, con mangas abullonadas y una cola kilométrica firmado por David y Elizabeth Emanuel. 

2El poder de un vestido negro

Imprescindible en el armario de cualquier mujer, Diana lo convirtió en su arma más poderosa al acudir a un acto en 1994 con este sexy Little Black Dress de la diseñadora griega Christina Stambolian, al mismo tiempo que el príncipe Carlos confesaba su infidelidad con Camilla en la televisión. Ha pasado a la historia como el «vestido de la venganza».

3En clave sport

Ella mejor que nadie entendió cómo vestir en clave sport, con unos pantalones vaqueros, pero con mucho estilo.

4Las perlas, las mejores aliadas

Nunca tuvo miedo a las joyas y convirtió las perlas, que hoy vuelven a estar muy de moda, en el mejor complemento tanto para sus looks de fiesta como para la calle.

5Traje de chaqueta con toque sexy

Diana puso el toque sexy a los trajes de chaqueta con tops lenceros, una mezcla que décadas después seguimos llevando.
Además, ella, que fue desterrando los sombreros y los guantes, no tuvo problemas con complementos tan chic como las diademas.

6Brillos y encajes

Si hoy decimos que Letizia acude a algún acto de gala con trajes propios de las estrellas de Hollywood, varias décadas antes, Lady Di ya lucía vestidos de escote halter con pedrería y encaje dignos de la mejor alfombra roja.

7Los básicos

Pantalón blanco, jersey cisne, americana, mocasín… Los básicos que tenemos todas en el armario, pero que Diana combinó como nadie.

8Jugando con los contrastes

La madre de los príncipes Guillermo y Harry fue de las primeras que se atrevió con las llamativas mezclas en un mismo look.

9Los shorts son para el verano

Pocos días antes de morir Diana disfrutaba de las vacaciones junto a su pareja del momento, Dodi Al Fayed, en la Costa Azul. Su look con shorts blancos y bañador negro sigue siendo la mejor imagen del verano.

10Lunares, el estampado eterno

Un print eterno que fue uno de los preferidos de Diana de Gales, desde que la vimos con un vestido de lunares verde y blanco de Catherine Walker a la salida del hospital con el príncipe Guillermo, a este blanco y negro en Sudáfrica cuatro meses antes de morir.

11Complementos nude

Nadie duda que un salón nude es el mejor aliado de cualquier estilismo. Diana lo convirtió en su zapato fetiche, alargando así todavía más sus espectaculares piernas, y le encantaba combinarlo con el bolso a juego.

12La combinación más clásica

Los looks más clásicos casi siempre son los mejores. Y nada hay más clásico que la combinación en blanco y negro desde los pies.

13El rojo siempre es la mejor idea

Un vestido rojo siempre es garantía de éxito. El color más poderoso y con el que Diana dejó claro su evolución hasta convertirse en una mujer libre y segura de si misma.