Su estreno en agosto de 2018 se convirtió en un auténtico fenómeno entre las ficciones de Netflix. La casa de las flores, la serie mexicana creada por Manolo Caro, daba una vuelta de tuerca al culebrón de toda la vida, con Verónica Castro, la reina del género, a la cabeza. Inmediatamente nos enamoramos de las locas aventuras de la singular familia De la Mora, y muy especialmente de la hija mayor, Paulina, y su forma de hablar. Un personaje magistralmente interpretado por la actriz Cecilia Suárez.
Ahora llega la tercera, y última temporada, con la que decimos adiós a esta singular familia que en sus comienzos era la propietaria de una floristería (o florería).

La mirada al pasado va a tener un especial protagonismo en los nuevos episodios, con  continuos ‘flashbacks’ para indagar en los orígenes de la amistad de la ya fallecida matriarca, Virginia (Verónica Castro), su marido, Ernesto (Arturo Ríos), Salomón y Carmela. Un viaje a finales de los años 70 servirá con el que se indagará en los oscuros secretos y crímenes que persiguen en la actualidad a los miembros del clan.

En el reparto también están los actores españoles Paco León y su hermana María, que en esta temporada cobran un mayor protagonismo.

Mucho humor

Aunque con unas tramas que entroncan con los culebrones convencionales, La casa de las flores muestra con ironía y mucho sentido del humor la vida de los ricos y su doble moral: «Me gusta burlarme de todo, incluso de mí mismo, de la realidad, de la doble moral mexicana, porque todos sabemos que tenemos doble moral y eso es un gancho en la serie. Es un proyecto muy libre, desenfadado, con ataques de risa inagotables», ha manifestado su director, Manolo Caro.