Pues sí…es necesario brindar. Especialmente cuando queremos despedir un año y dar la bienvenida con fuerza a uno nuevo. En mi cabeza no se me ocurre mejor forma que con una copa de Veuve Clicquot. 

Interesante y curiosa su historia. Como narra la propia casa Madame Clicquot, que  fue una mujer audaz e innovadora, conocida como la gran dama de la Champagne. Fue ella misma quien  tomó las riendas de la maison en 1805 convirtiéndose en una de las primeras empresarias de la historia. Cultivó una cultura de excelencia e instauró como leit motif de la maison «solo una calidad, la mejor». Su pasión, visión y sentido innato del “art de vivre a la française” residen hoy en la maison que lleva su nombre.

Hoy en día la prestigiosa firma francesa revela su Vintage Brut 2012 y Vintage Rosé 2012 como el resultado de una cosecha prodigiosa de máxima expresión. Una selección exclusiva donde los amantes del champagne podrán disfrutar de colores brillantes, intensidad en aromas complejos así como refrescantes notas a una extensa variedad de frutos frescos y secos. Una joya en formato liquido que todos queremos disfrutar.

Fue hace menos de un mes cuando pude descubrir estos sabores en una cata muy especial gracias a estas botellas de selección especial. 

El entorno no podía ser más acertado: Ginkgo Sky Bar. Y es que este local ubicado en el Hotel VP se ha hecho ya referencia para disfrutar del skyline de la capital. Sus increíbles vistas y su exquisita oferta gastronómica no podían maridar mejor con esta bebida espumosa de alto nivel. 

A pesar de ser redundante…insisto en brindar!