El yoga ayuda a encontrar el bienestar integral y a ver la vida con una actitud calmada. Es una milenaria disciplina, que se considera uno de los mejores sistemas de cuidado integral que existen. En el yoga, cuerpo, mente y espíritu se fortalecen y serenan con la práctica de las asanas, la respiración y la meditación. Damos una clase de yoga realizando cuatro posturas, ¿te atreves a probarlas?

Natarajasana (Nivel intermedio)

Nataraja; nata = bailarín; raja = señor, rey. Esta vigorosa y bella postura está dedicada a Shiva, Señor de la Danza, y también fuente y origen del Yoga. Nataraja es un nombre de Shiva, Señor de la Danza. Shiva no es sólo el dios de la quietud mística, la muerte y la destrucción, sino que también es señor de la danza. Esta postura desarrolla el equilibrio y la confianza; tonifica y fortalece los músculos de las piernas, los omóplatos adquieren completa movilidad y el pecho se expande enteramente; y beneficia todas las articulaciones vertebrales.

Setu bandhasana (nivel avanzado)

Fortalece las piernas y la musculatura de la espalda; estira y purifica la cintura y el cuello y a su vez el chakra raíz, generando una activación del agni o fuego digestivo; y purifica el esófago, el corazón y los pulmones y los fortalece.

Samasthiti (Nivel principiante)

Sama: inmóvil, erguido. Sthiti: permanencia, estabilidad, firmeza. Es la postura de pie básica y ayuda en la ejecución de otras posturas. Con esta postura, tomarás conciencia de una correcta forma de estar de pie y conseguirás una buena distribución del peso corporal, clave para tu salud postural.

Virabhadrasana II (Nivel principiante)

Nos conecta con la tierra y nuestra fuerza del guerrero interior, anclándonos al momento presente y al equilibrio. Esta postura fortalece la musculatura de las piernas y la espalda, a la vez que las flexibiliza; y tonifica los órganos abdominales.