La princesa Marie-Chantal Miller recuerda un consejo que les dio a ella y a sus dos hermanas su madre que «nunca se mostraran en público sin el pelo y una manicura perfectas». Aunque ahora estamos sin poder salir de casa también nos lo debemos aplicar porque es una buena fórmula para sentirnos y vernos mejor. Y un buen plan para relajarnos.
Pero te preguntarás ¿es complicada de hacer?, ¿se necesitan muchos utensilios y productos? Aquí te damos las respuestas y te contamos paso a paso cómo hacer una manicura (casi) perfecta sin la necesidad de un profesional.

Quita el esmalte. Lo primero es retirar cualquier resto de esmalte anterior (si llevas la permanente ya has visto en el enlace anterior cómo hacerlo). Utiliza un algodón o bastoncillo de los oídos mojado en quita esmalte, a poder ser sin acetona, y con agentes hidratantes para mejorar la salud de tu uñas.

Lima. Según la forma que más te guste, pero ten en cuenta también su forma natural. Pon especial cuidado en los laterales para evitar que se descame la uña o que quede algún pico y se nos pueda romper. Para que el resultado sea perfecto y no las dañes, lima siempre en la misma dirección.

Exfolia manos y uñas. Si tienes en casa utiliza un exfoliante específico, pero también puedes recurrir al remedio casero mezclando alguna crema hidratante con azúcar.

Hidrata. Utiliza la crema específica de mano, deja actuar el producto y espera a que se absorba por completo.

Esmalta. Antes de esmaltar limpia la uña con un disco empapado en alcohol y luego vuelve a pasar otros seco comprobando que no queden pelusas ni restos de algodón. Pon primero una base, después dos capas del color que hayas elegido y termina con el brillo.
¡Y conseguirás una manicura perfecta!