Según sus más íntimas seguidoras, el plan détox te ayuda a resetear tu cuerpo. Un plan con el que eliminarás el cansancio y conseguirás una mayor vitalidad desde por la mañana. Con el plan que te proponemos, no sólo tienes que cambiar tus hábitos alimentarios, si no que debes modificar tu estilo de vida y optimizar el funcionamiento de tu organismo.
En un plan detox es importante que consumas una serie de licuados, que conseguirán un efecto depurativo en tu cuerpo, a la vez que proporcionas sustancias antioxidantes. Los líquidos serán tus aliados, y las verduras, frutas y cereales integrales sus ingredientes imprescindibles.

Stop toxinas

¿Sabías que las toxinas entran a tu cuerpo a través de alimentos, bebidas o incluso del aire que respiras? Nuestros órganos, como el riñón, hígado o la piel, te ayudan a eliminarlas, pero en ocasiones esto no es suficiente para deshacernos de la gran cantidad que se ha ido acumulando, por ello necesitamos un extra. Las dietas détox, que se componen sobre todo de líquidos, están creadas para ello, resetear tu cuerpo y limpiar el organismo en tiempo récord.

¿Qué alimentos consumir?

Existen una variedad de alimentos prodétox, que favorecen la eliminación de toxinas. Normalmente esta dieta está compuesta a base de fibra, tales como cereales o legumbres integrales, semillas, quinoa o soja. Las verduras de hoja verde, kale, col rizada, espinacas o brócoli también son importantes. El aguacate o las algas tendrás que introducirlo en tu dieta diaria. Si te da hambre entre horas, toma unas nueces o frutos secos crudos.

Este tipo de dietas no debes realizarlas más de dos semanas, ya que con ese tiempo será suficiente para purificarte y limpiar el organismo. Ten en cuenta si estás embarazada o con el período, ya que durante esa temporada estás más débil y necesitas más proteínas y energía.

Mantén tu bienestar

Al terminar tu plan détox debes de seguir una dieta variada y equilibrada, en la que el aporte de fibra y de líquidos deben de seguir siendo habituales. Además de unos hábitos sanos, tales como practicar ejercicio físico al menos 3 veces por semana, intercambiando ejercicios cardiovasculares, como andar, correr, nadar o ir en bici, con musculares.