Con casi todas las royals confinadas y con muy poca actividad fuera de sus palacios en los pasado meses, ha sido  Máxima de Holanda quien con su intensa agenda y sus coloridos looks se ha convertido definitivamente en la reina influencer. Mientras Letizia nos ha dejado unos estilismos tan severos como anodinos (aunque en los últimos días fuera de Zarzuela parece que ya se ha animando a recuperar el pulso de su vestidor), la reina holandesa ha seguido el camino contrario y ha querido que su ropa hablara de optimismo.

Aunque en estos días no siempre ha apostado por el color y ese gusto por los looks más recargados que tanto la definen. Ahora Máxima de Holanda se ha inclinado más por los looks minimalista, los colores discretos, pero siempre con su toque especial.
Si hace unos días alabábamos su gusto con un look monocolor en beige, de nuevo nos vuelve a conquistar con el conjunto que eligió para acudir a un acto de promoción de la música en las aulas para niños en la región Hoeksche Waard.

La Reina, de nuevo sobria, sencilla, pero perfecta. Optó por la clásica combinación de colores en azul y blanco, con una pantalón palazzo y una blusa de cuello redondo y volantes a modo de lazo en uno de los hombros que nos ha conquistado. Un conjunto de Edouard Vermeulen para la firma Natan, su preferida.

La mejor combinación

Precisamente ha sido la blusa la que ha convertido un look aparentemente sencillo en especial, y nos ha llevado inmediatamente a decir que necesitamos una de ese estilo en nuestro armario para conseguir elevar nuestros outfits este verano. Volantes, lazos, fruncidos… lo que tenemos claro es que una de nuestras próximas compras debe ser un top para imitar a Máxima.

Aunque hemos puesto los ojos en el top, también los pantalones palazzo, con una tela muy parecida al denim de verano, son ideales. Y mucho más si haces como Máxima y los combinas con unos stilettos para estilizar la figura. Siguiendo su línea de coordinar los complementos con la ropa los ha elegido en azul.

También en azul han sido sus joyas, unos originales pendientes trepadores, y un espectacular anillo de zafiro y brillantes, junto con sus pulseras habituales y su inseparable reloj de Cartier.
Así de sencilla, pero a la vez perfecta, Máxima de Holanda nos ha vuelto a dar otra lección de estilo.