La Alimentación Consciente o Mindful Eating es una disciplina que tiene sus raíces en el budismo y nos enseña cómo trasladar los beneficios de la meditación al terreno de la nutrición. No se trata de hacer dieta, sino de reaprender a comer de una manera sana y consciente. Compartimos contigo algunas claves de esta nueva corriente para que te sientas mucho mejor con tu alimentación.

Cambia tus hábitos alimenticios y notarás una mejor sensación de bienestar

  • Come siempre de una manera pausada, disfrutando de cada bocado y saboreando la comida. Está demostrado que si comes pausadamente, podrás distinguir antes la sensación de saciedad (tarda unos 20 minutos en llegar al cerebro) y controlarás mejor tu peso.
  • No pongas excusas: ni retienes líquidos ni te engorda el agua. Nuestro cuerpo es perfecto. Lo que no lo son, son nuestros comportamientos. Asegúrate de que en la mesa haya siempre alimentos saludables.

Esta científicamente comprobado que la gente con sobrepeso padece ansiedad

  • Compensa los excesos. Para quemar grasas de reserva lo mejor es un paseo deportivo de al menos 45 minutos. ¡Hazlo! ¡Ponte unas deportivas y sal a caminar!
  • Aprende a diferenciar el hambre físico del hambre emocional. Aprender a identificar que es en realidad lo que sentimos cuando creemos tener hambre, te ayudará a crecer y a encontrar nuevas soluciones.
  • Haz las paces con la realidad: Lo cierto es que cuanto antes aceptes lo que es, más feliz serás. Eso no quiere decir que te guste, sino que asumes lo que no puedes cambiar y centras en lo que sí está en tu mano modificar. La aceptación es un proceso natural al madurar y nos llena de paz y de tranquilidad.

Meditar reduce la ansiedad por la comida

  • Medita cada día y cultiva en tu interior estados de paz y sosiego. Apaga el móvil, siéntate en una habitación tranquila de tu casa, en silencio o con música suave y simplemente respira. Los científicos han descubierto cómo una respiración pausada y rítmica tiene el poder de calmar la mente y es muy útil para regular los estados emocionales.
  • Mente de principiante. Saborea cada alimento como si fuera la primera vez que lo pruebas. El secreto no está en la cantidad, sino en saber disfrutar solo de una ración o copa, lenta y tranquilamente.
  • Agradece todo. No des nada por sentado, porque todo lo que es y está hoy, puede no ser o no estar mañana. Y eso hay que referirlo a personas, momentos o situaciones, pero también a los alimentos. Debemos agradecer cada día la suerte que tenemos de tener tantos alimentos y tan sabrosos en nuestra mesa. Sólo una persona agradecida puede encontrar la felicidad.