Tando caminar como la práctica del running, son deportes muy beneficiosos para la salud. Libera el estrés acumulado y aporta beneficios a tu organismo de forma muy eficaz. Caminar es perfecto tanto si eres principiante, como si has cumplido más de 45 años. Si optas por salir a correr, debes tener en cuenta que exige ir poco a poco, con pautas que se adapten a tus características. Cualquier opción es buena, solo tienes que elegir la que mejor se adapte a ti y practicarlo con regularidad.

Andar es bueno para…

  • Reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
  • Puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo II, asma y algunos tipos de cáncer.
  • Mantiene el peso bajo control, aumenta la masa y el tono muscular.
  • Evita la contracción del cerebro y así preserva la memoria con los años.
  • Fortalece los huesos, aumentando la densidad ósea. También ayuda a mantener la salud de las articulaciones.
  • Ayuda a fortalecer y dar forma a las piernas, levanta los glúteos, tonifica los abdominales y afina la cintura.
  • Mantiene tus brazos en forma. Doblados a la altura del codo, moviéndolos hacia atrás y adelante al caminar.
  • Caminar a la luz del día incrementa los niveles de vitamina D, que juega un papel importante desde la salud de los huesos hasta la salud del sistema inmunitario.
  • Mejorar el estado de ánimo. El ejercicio regular, de intensidad moderada, es tan eficaz como lo son los antidepresivos.

Plan para principiantes

Empieza poco a poco para evitar el agotamiento muscular. Lleva siempre una botella de agua para hidratarte y utiliza ropa y calzado cómodo. Camina entre 20 y 30 minutos al día durante las dos primeras semanas. Pasado este tiempo, dedica a caminar una hora diaria.

Correr es adecuado para…

  • Disminuye el porcentaje de grasa en todo el cuerpo y, por ende, la acumulación de celulitis en la zona de las caderas en el caso de las mujeres.
  • Fortalece el cuerpo y ayuda a incrementar los anticuerpos. Evita la artitris, y enfermedades cardiovasculares, y también disminuye el riesgo de osteoporosis.
  • Permite incrementar el gasto calórico diario.
  • Relaja el cuerpo y la mente debido a la segregación de endorfinas.
  • Se tonifican no solo las piernas, sino también glúteos e incluso abdomen, espalda y brazos, debido al balanceo que se realiza para mantener el equilibrio
  • Incita la segregación de endorfinas, conocidas coloquialmente como las hormonas de la felicidad.
  • Puede disminuir el riesgo de sufrir cáncer de colon, de mama, de próstata y de pulmón.
  • Aumenta el número de mitocondrias no sólo en los músculos, también en el cerebro.

Plan entrenamiento

Corre en terreno húmedo y blando. Bebe antes, durante y después de correr. Antes de empezar y después, realiza estiramientos. Si no estás acostumbrada comienza combinando 3 min. caminando y 1 corriendo. Si te fatigas sigue, pero caminando hasta recuperar la respiración normal.