Alba Carrillo: «Tengo buena genética, pero se va notando el paso del tiempo»

Alba

Carrillo ha pasado unos meses duros tras la ruptura con su pareja, David Vallespín, los problemas con el padre de su hijo, Fonsi Nieto, y cierta incertidumbre profesional. Pero ahora vuelve a sonreír y el culpable de su tranquilo momento no es otro que su nuevo trabajo en televisión. La modelo ha encontrado su sitio como comentarista del programa de Tele 5 Ya es mediodía, presentado por Sonsoles Ónega, donde hace una repaso a la .a actualidad social.

¿Cómo estás viviendo este momento?
La verdad que muy ilusionada por mi nuevo trabajo. Estoy feliz. La televisión me encanta, me dicen que se me da bien, me divierto yo y parece que divierto a los demás, que al final es de lo que se trata. Ya es mediodía es un programa que me gusta mucho. Sonsoles Ónega no puede ser más adorable, además de que es una profesional de prestigio. No la conocía, pero noto que está muy involucrada con el equipo, es cariñosa, cercana y muy atenta.

¿Te gustaría llegar a ser presentadora?
La verdad es que sí, me encantaría, me veo. Lo único que me pasaría es que los presentadores no deben opinar demasiado, y a mí me gusta mucho involucrarme. Me gusta defender mi opinión.

 

 

 ¿Qué le pides al nuevo curso?
Le pido que continúe el programa Ya es mediodía, con la sección Fresh, y yo con ella. Que le vaya muy bien a Sonsoles, que se lo merece, que pueda poner en marcha mis proyectos profesionales, que las demandas me permitan cumplir mis sueños, que Fonsi reflexione y recapacite y se dé cuenta de que soy la madre de su hijo y seré la abuela de sus nietos y de que todo no se resuelve a golpe de demanda… También me gustaría ganar el juicio de Feli, que será en noviembre, porque de esa manera cerraré un capítulo y él, si quiere, podrá casarse con su novia, Sandra Gago. Y después, quizá pueda tener una conversación con David.

¿Te cuesta mucho cuidarte?
Tengo 32 años y fui madre con 25. Tengo buena genética, pero se va notando el paso del tiempo. Pero soy megavaga. Ninguno de mis novios deportistas ha conseguido que hiciera deporte. Tiro mucho de cremas, tratamientos y masajes, me encanta probar todo lo que sea de estar tumbada. Pero nadie es perfecto. Tengo las mismas preocupaciones que todas.

¿Comes lo que quieres?
Antes sí, pero ahora tengo que tener más cuidado con lo que como. Vine delgadísima de Supervivientes, pero luego me hinché y tuve efecto rebote. Ahora, después de un año, ya he vuelto a mi talla normal.

¿Sigues abierta al amor?
Siempre, pero tengo que estar relajada, sin tensión por salir a cenar o irme de viaje. Si uno me deja de poner demandas y con el otro zanjo mi situación, quizá pueda empezar a pensar en el amor.

Queda claro que no eres amiga de tus ex, ¿crees que con David será diferente?
Lo cierto es que depende de lo que te haya ocurrido. David y yo no hemos tenido ningún problema. No me ha faltado el respeto, no me ha puesto los cuernos, no hemos salido tarifando. Así que es muy probable que, con el tiempo, si no retomamos la relación, podamos ser buenos amigos. Si un ex te está demandando todo el día, o te deja de patitas en la calle sin capacidad de maniobra, si recién casada te encuentras con unas fotos de tu marido de la mano con otra mujer… es complicado. Ese tipo de gente no son personas que yo quiera en mi camino. No los quiero como amigos. Te pueden traicionar en cualquier momento.

Para ti, ¿la fidelidad es tan importante?
Sí, en todos los ámbitos de la vida. En pareja, con los amigos o la familia. Yo intento predicar con el ejemplo. Muchas de las decisiones que he tomado en mi vida han sido porque quiero trasmitir a mi hijo valores importantes. No quiero trasmitir en absoluto que a las mujeres se las trata de cualquier manera. Para mí, a la hora de educar, los ejemplos son mucho más importantes que lo que puedas decir de palabra.

 

En esa isla te llevaste muy bien con Laura Matamoros. ¿Cómo es ahora tu relación con ella?
No tengo relación con Laura. Es una pena, pero ella conmigo ha sido injusta. Su padre creo que dijo que nos dejaríamos de llevar bien, y claro, sabía lo que decía. Mi amistad con ella fue sincera, pero después he visto cosas que no me han gustado. Es amiga de Marta, la mujer de Fonsi. A Laura ahora le va fenomenal y me alegro, pero en la vida a veces no siempre vienen buenas. Yo no le deseo nada malo. Todo lo contrario.