Los abdominales hipopresivos son ejercicios posturales y respiratorios que implican a la mayoría de músculos de nuestro organismo a la vez que disminuyen la presión intra-abdominal. Sus múltiples beneficios han convertido la gimnasia hipopresiva en una actividad ideal para activar los músculos con tan solo unos pocos minutos al día. Famosas como Cristina Pedroche, Malena Costa, Soraya Arnelas o Martina Klein ya los han incluido en todos sus entrenamientos. Con ellos, se busca corregir problemas como incontinencia urinaria, dolores de espalda, vientre hinchado…

¿Cuáles son los beneficios?

La contracción de la musculatura interna del abdomen que se consigue con los hipopresivos tonifica el suelo pélvico y aumenta su tono muscular. Esto permite mejorar nuestra salud sexual y prevenir enfermedades como por ejemplo, prolapsos. Si los abdominales normales ya nos hacen reducir grasa del abdomen, practicarlos en apnea puede hacer que reduzcamos hasta dos tallas de cintura siendo constantes con su práctica y perfeccionando poco a poco la técnica.

¿Cómo debo practicarlos?

Practica estos abdominales en casa dedicando dos sesiones semanales de 40-50 minutos a través de una sencilla tabla que te ayudará a mantener la rutina. También otra buena opción es hacer entrenamientos de 20-30 minutos, pero siempre después de realizar una actividad con impacto, como correr, para compensar las presiones. Si se realizan los ejercicios correctamente, con dos sesiones semanales en 8 o 10 semanas se comienzan a ver resultados y mejoras en la reducción del perímetro abdominal.

De pie. 2 series de 20

Colócate de pie, con los pies debajo de las caderas. Toma aire, mantenlo unos instantes y expúlsalo lentamente. A continuación separa las costillas, como si quisieras hacer una inspiración profunda

De rodillas. 2 series de 20

De rodillas inclina el peso de cuerpo hacia adelante sin separar los pies del suelo. Coloca las manos del revés a la altura de los hombros y procede a realizar el ejercicio.

Triángulo. 2 series de 20

Con los pies separados y las rodillas flexionadas inclina el tronco hacia adelante para apoyarte con los brazos en las rodillas. En esa posición realiza el ejercicio.