El cine nos ha dado momentos maravillosos. Sus imágenes nos han acompañado en nuestros días más vagos pero también en nuestras citas más románticas o en nuestros llantos más despavoridos. Sus personajes se han convertido en iconos para nosotras y sus célebres frases ya forman parte de nuestro vocabulario personal. A veces deseamos «que la fuerza nos acompañe» como decía Han Solo en La guerra de las galaxias o conocemos a alguien y, como en Casablanca, creemos que será «el principio de una hermosa amistad». A veces nos hacen «una oferta que no podemos rechazar» y otras, desgraciadamente, tenemos que reconocerle a «Houston» que tenemos un problema. Sin embargo, el final del día, haciendo caso a Dorothy, sabemos que «se está mejor en casa que en ningún sitio». El cine nos ha inspirado en multitud de ocasiones y, aunque a veces sea la realidad la que supere a la ficción, las historias de la gran pantalla siempre consiguen enamorarnos. Al igual que sus looks. Hay muchos vestidos de película que se han convertido en piezas icónicas y que, nada más verlos, nos trasladan a un universo diferente.

Los vestidos más icónicos de la historia del cine

El efecto del cine sobre la sociedad es inmenso. Precisamente por eso, los grandes dictadores utilizaban películas como elemento propagandístico. Su influencia es tal que puede lograr que alguien cambie de opinión, que se plantee cuestiones que antes no se le habían pasado por la cabeza o que, por qué no, decida cómo será su vestido nupcial. Hay trajes que han marcado la historia del cine pero que también han calado en la población. Looks que, nada más verlos, aunque estén completamente descontextualizados, somos capaces de reconocer y atribuir a un personaje de ficción.

Estamos seguras de que, sin verlos, sabríais describir alguno de los trajes que Julia Roberts lleva en la película Pretty Woman o que podríais decir al segundo cuál es el color del mono de Uma Thurman en Kill Bill. Seguro que también tenéis en mente el vestido de gala que Rose (Kate Winslet) lleva en Titanic o reconocéis al instante algunos de los looks de Grace Kelly en Atrapa a un ladrón. La moda es tan importante a la hora de crear un personaje que hasta tiene su propia categoría en los premios más importantes. Existe el Premio Goya al mejor diseño de vestuario pero también el Oscar y muchos otros. Lo que visten los personajes refuerza la historia y eso, a nosotras, nos encanta.

Hemos hecho una selección de los trajes y vestidos de película más icónicos de la historia del cine.  Un repaso por la filmografía más fashionista. Estamos seguras de que reconoceréis todos los looks que os mostramos pero también que desearéis tenerlos.

1Atrapa a un ladrón (1955)

Beatrice Borromeo se inspiró en este vestido para su boda religiosa. Un precioso gesto pues, se estaba cansando con Pierre Casiraghi, nieto de la gran Grace Kelly, quien protagoniza esta película. Diseñado en su momento por la gran Edith Head, representaba el glamour del más clásico Hollywood.

2Expiación, más allá de la pasión (2007)

Es, sin duda, uno de los vestidos más sensuales y delicados que hemos visto en la gran pantalla. De hecho, la diseñadora británica Jacqueline Durran tuvo que hacer varias réplicas del modelo pues parecía que en cualquier momento se iba a deshacer. El color, el corte y la sutiliza de sus movimientos lo convierten en uno de nuestros favoritos.

3Titanic (1997)

Rose era rica y eso debía notarse en su vestuario. Es por ello por lo que todas sus piezas son extremadamente elaboradas. Para la cena de gala, poco antes del hundimiento, la protagonista luce este maravilloso vestido, obra de Deborah Lynn Scott, que se encargó de los trajes de toda la película. Un trabajo que le acabaría dando el Oscar al mejor diseño de vestuario.

4Pretty Woman (1990)

Esta historia de amor marcó el antes y el después de las películas románticas y, sin duda, el vestuario tiene mucho que ver. Julia Roberts comienza llevando piezas tan poco elegantes como llamativas y acaba vistiendo este despampanante vestido rojo de Nino Cerruti para ir a la ópera. Una look que jamás pasará de moda.

5Lo que el viento se llevó (1939)

Escarlata O’Hara es uno de los personajes más reconocidos por todos y sus vestidos, como no podían ser de otra forma, han ayudado a que todos recordemos a esta carismática joven. Cuando aún disfruta de su acomodada vida en Tara, los looks que luce son increíbles. Concretamente este, elaborado en tela de cortinas por el diseñador Walter Plunkett, no puede ser más especial

6La tentación vive arriba (1955)

Es imposible no reconocer esta maravillosa y provocadora escena en la que una seductora Marilyn Monroe deja volar las faldas se su increíble vestido blanco por una de las calles de Nueva York. Una creación de Bill Travilla que sigue tan vigente con en aquel entonces.

7Kill Bill (2003)

Quentin Tarantino es más famoso por sus escenas de acción y por los ríos de sangre que por el vestuario de sus películas. Sin embargo, este mono amarillo que llevaba Uma Thurman en Kill Bill se ha convertido en un pieza fundamental de la película. No hay nadie que no sea capaz de identificarlo.

8Instinto básico (1992)

El seductor cruce de piernas de Sharon Stone es historia del cine pero el vestido que luce en esa escena es, sin duda, historia de la moda. En color blanco, ceñido y de cuello de cisne, refleja a la perfección el estilo minimalista de los 90.

9Desayuno con diamantes (1961)

Lo diseñó Givenchy y Audrey Hepburn no pudo lucirlo mejor. Es, sin duda, un vestido único que, por su sencillez y elegancia, se convierte en una pieza atemporal. De hecho, ha tenido cientos de copias. LBD, vestido de noche, en formato más informal… ¡Un éxito!

10Clueless (1995)

Es la película adolescente por antonomasia de la década de los 90 y ese título se lo merece por muchas razones. Entre ellas el vestuario. Estos trajes tan llamativos con estampado de cuadros al más puro estilo preppy son un claro ejemplo de ello.